(EFE).- El uzbeco Qari Hikmatullah, presunto líder en Afganistán de la organización terrorista Estado Islámico de Irak y el Levante (EIIL), muere en un ataque de EE.UU., informó hoy el mando de las Fuerzas Armadas estadounidenses en Afganistán (USFOR).


“Un ataque aéreo de las Fuerzas Armadas de EE.UU. acabó con Qari Hikmatullah y con su guardaespaldas en el distrito de Bilchiragh, provincia de Faryab (Afganistán), el 5 de abril. En el momento de su muerte, Hikmatullah era el principal comandante del EIIL y el mayor reclutador de combatientes del EI en el norte de Afganistán”, señaló la USFOR en un comunicado.

Lejos de los núcleos tradicionales de los talibanes -en el sur y el este de Afganistán-, la provincia de Faryab limita con Turkmenistán, y es uno de los feudos de la minoría uzbeca afgana.

Hikmatullah fue en el pasado un cabecilla del Movimiento Islámico en Uzbekistán antes de incorporarse a las filas de los talibanes y, finalmente, al EIIL.

De acuerdo con las autoridades estadounidenses, el también uzbeko Mawlavi Habibul Rahman ha asumido el liderazgo del EIIL tras la muerte de Hikmatullah.

“Las Fuerzas Especiales afganas y las Fuerzas de Contraterrorismo de EE.UU. mataron a Hikmatullah y matarán a cualquier sucesor”, advirtió el comandante del Ejército estadounidense en Afganistán, el general John Nicholson, citado en la nota.

De hecho, el pasado 16 de marzo, otro ataque aéreo estadounidense se cobró la vida de dos de los principales líderes del grupo, Omair y Abu Samaya, cuando ambos mantenían un encuentro en la provincia afgana de Sar-e Pul. Ese mismo día, otros trece miembros del EIIL resultaron abatidos en una operación nocturna, informó la USFOR.

Según las autoridades estadounidenses, el EIIL se creó en enero de 2015 y está integrado principalmente por talibanes afganos y paquistaníes.

Según las últimas cifras divulgadas por el Pentágono, Estados Unidos mantiene alrededor de 14.000 militares en Afganistán, la mayor parte de ellos integrados en la misión “Resolute Support” (Apoyo Decidido) de la OTAN.

En la contienda, que comenzó a finales de 2001, han perdido la vida en torno a 2.400 estadounidenses. EFE