El Juventus conquistó este miércoles su cuarta Copa Italia consecutiva, la trigésima de su historia, al imponerse con un contundente 4-0 en la final contra el Milan, disputada en el Estadio Olímpico de Roma.


El Juventus resolvió el encuentro ante el Milan tras una brillante segunda mitad, en la que goleó gracias a un doblete del marroquí Medhi Benatia, un gol del brasileño Douglas Costa y un tanto en propia puerta del croata Nikola Kalinic.

Los “bianconeri” se convirtieron de esta forma en el único equipo de la historia del fútbol italiano capaz de conquistar la Copa nacional cuatro años consecutivamente y castigaron a un Milan que aguantó un tiempo, antes de sucumbir ante la presión del vigente campeón.

Es el primer trofeo del año para un Juventus que espera solo la confirmación matemática del título liguero, que será su séptimo consecutivo y que supondrá además el cuarto doblete seguido.

El técnico del Juventus, Massimiliano Allegri, sorprendió este miércoles al dejar fuera del once titular al argentino Gonzalo Higuaín para dar paso al croata Mario Mandzukic de delantero centro, con Douglas Costa y el argentino Paulo Dybala en las bandas.