El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reiteró su respaldo a su homólogo argentino, Mauricio Macri, así como a "su visión para transformar la economía" de Argentina, días después de que Buenos Aires solicitara el apoyo del FMI para superar las turbulencias financieras que atraviesa.


“Gran charla con mi amigo el presidente Mauricio Macri de Argentina esta semana. Él está haciendo un buen trabajo para Argentina. ¡Apoyo su visión para transformar la economía de su país y liberar su potencial!”, dijo el mandatario estadounidense en su cuenta de la red social Twitter.

Trump telefoneó a Macri este lunes “para reforzar la sólida asociación entre Estados Unidos y Argentina”, según indicó entonces la Casa Blanca en un comunicado.

“El presidente Trump expresó su firme apoyo a los esfuerzos del presidente Macri por transformar la economía de Argentina, y los dos líderes subrayaron la necesidad de mantener el impulso contra el régimen en Venezuela”, agregó la nota mansión presidencial.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) mostró hoy su confianza en que el Gobierno argentino gestione “con destreza” los problemas financieras por las que atraviesa, al tiempo que señaló que el programa de respaldo financiero pedido por Buenos Aires no incluirá una meta de tipo de cambio.

“Las autoridades argentinas han tratado con habilidad algunos de los temas surgidos (…) y tenemos confianza en que gestionarán la situación con destreza”, afirmó Gerry Rice, portavoz del FMI, en una rueda de prensa.

Rice señaló que la institución dirigida por Christine Lagarde está “totalmente de acuerdo con lo que dijo Macri. Es un programa que pertenece enteramente a Argentina. El FMI tiene el papel de apoyar las prioridades argentinas”.

A comienzos de semana, el Fondo indicó que quiere llegar a un “rápido acuerdo” con Argentina para que pueda afrontar la crisis por la abrupta depreciación del peso a través de un Acuerdo de Derecho de Giro, también conocido como “Stand-By (SBA)”, de “elevado acceso”.

Hace dos semanas, y en medio de la progresiva apreciación del dólar, el Gobierno argentino se vio obligado a inyectar confianza en los mercados y bajó la meta de su déficit fiscal del 3,2 % al 2,7 % en 2018, a la par que elevaba la tasa de interés del Banco Central al 40 %, lo que no detuvo la caída del peso y llevó a Buenos Aires a solicitar apoyo financiero al FMI.

EFE