"Imaginen gobiernos que se guíen por el amor", dijo el obispo afroamericano, defensor de los derechos civiles, durante la boda real.


El reverendo Michal Curry durante su sermón en la boda de Enrique y Meghan en la capilla de San Jorge, en Windsor, el 19 de mayo de 2018. OWEN HUMPHREYS AP

En sus más de cinco siglos de historia, la capilla de San Jorge en el castillo de Windsor nunca había sido testigo de un sermón como el de Michael Curry, y las miradas, entre la incredulidad y la risa nerviosa, de algunos miembros de la familia real así lo reflejaban.

El reverendo, obispo presidente de la Iglesia Episcopal de los Estados Unidos (una rama de la iglesia Anglicana) se ha convertido en la estrella por sorpresa la boda real entre Enrique y Meghan con un sermón en el que, parafraseando a Martin Luther King, ha invitado a todos los presentes a que se imaginen un mundo gobernado con la fuerza del amor. “Imaginad gobiernos que se guíen por el amor: ningún niño se iría a la cama hambriento nunca más”, ha dicho, gesticulando con pasión. “El doctor King tenía razón; debemos descubrir el amor, el poder redentor del amor. Cuando lo hagamos haremos de este viejo mundo un mundo nuevo”.

A diferencia de su ya familia política, Meghan Markle sonreía abiertamente al escuchar las palabras (leídas desde una tablet) de un obispo que es conocido por sus sermones inspiradores, en los que frecuentemente incluye mensajes políticos, y que miles de personas siguen en YouTube. Primer afroamericano en ocupar el cargo que ahora ostenta, casado y con dos hijas adultas, es conocido por su defensa de los derechos civiles, de las minorías raciales o del matrimonio gay, y ha criticado en sus intervenciones la política migratoria de Trump, la exclusión social o el abuso sexual. Según The Telegraph, después de la boda tiene previsto unirse a otros 22 líderes cristianos en una marcha de protesta en la Casa Blanca.

Nacido en Chicago hace 65 años, en su autobiografía, Songs That My Grandma Sang (Las canciones que mi abuela cantaba), cuenta que es descendiente de esclavos. Algo que tiene en común con la novia, a la que, por cierto, no conocía de antes.

Fue el arzobispo de Canterbury, Justin Welby, gran amigo de Curry, el valedor de su intervención en la ceremonia. “Estoy encantado de que el príncipe Enrique y Meghan Markle hayan pedido al obispo Michael Curry que dé el sermón en su boda. Es un pastor brillante, un orador extraordinario y alguien con un gran don”, afirmó Welby en un tuit. Falta por saber si la reina Isabel II está de acuerdo.

Fuente: El País