En el marco de su visita a Israel, el presidente de la República, Horacio Cartes, procedió hoy a oficializar el traslado de la Embajada paraguaya Tel Aviv a la ciudad de Jerusalén. Del acto también participó el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, quien agradeció al mandatario paraguayo por su apoyo y decisión de trasladar la legación diplomática a la ciudad de Jerusalén.  


Saludo del presidente Cartes con el primer ministro del Estado de Israel, Benjamin Netanyahu, en la inauguración de la sede de la embajada de Paraguay en Jerusalén

Cabe mencionar que la agenda oficial se inició este lunes con un encuentro con el presidente del Estado de Israel, Reuven Rivlin, en la residencia presidencial Heit Hasani (casa del presidente en hebreo).

La última actividad del día será una visita guiada al museo “Amigos de Sion”, también en la ciudad de Jerusalén.

A CONTINUACIÓN SE TRANSCRIBE EL DISCURSO DEL PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA, DON HORACIO CARTES.  

Excelencias, señoras y señores:

En primer término, saludo especialmente  y agradezco la honrosa presencia en éste acto, del ilustre amigo, Su Excelencia BENJAMIN NETANYAHU, Primer Ministro del Estado de Israel.

Mucho me honra estar hoy aquí,  para dar cumplimiento a la decisión de mi Gobierno de trasladar de Tel Aviv a Jerusalén, la sede de la Embajada de la República del Paraguay.

Esta determinación soberana concreta otro acontecimiento histórico en nuestros vigorosos lazos de amistad entre Israel y Paraguay, que coincide con la conmemoración de la creación del Estado de Israel, que mi país acompañó en las Naciones Unidas, decidida y decisivamente, hace 70 años.

Este acto tiene una  profunda significación, por cuanto expresa la amistad sincera y la plena solidaridad del Paraguay con Israel.

No soy amigo de posiciones tibias o ambiguas. El inocultable cariño y la admiración que siento por esta noble y valiente nación se funda en valores y principios que compartimos, como la democracia, la libertad, la defensa de los Derechos Humanos, la tolerancia respetuosa,  la no discriminación y la convivencia pacífica de las naciones.

Admiro profundamente  a éste pueblo que defiende  heroicamente su soberanía e integridad, su derecho a vivir en paz, construyendo una nación con ejemplar desarrollo económico y social, prosperidad y bienestar para sus hijos.

Con respeto a la historia y al duro camino recorrido por milenios por esta heroica nación, con íntima satisfacción y convicción,  doy apertura oficial a la Embajada de la República del Paraguay, en la eterna Jerusalén.

Muchas gracias.

Fuente: Agencia IP