Los investigadores del Zoo de San Diego consiguieon la inseminación artificial de una hembra que sirve de modelo para recuperar la subespecie más amenazada. El pasado 19 de marzo se confirmó la muerte de Sudán, el último ejemplar macho de rinoceronte blanco del norte (Ceratotherium simum cottoni) y hasta ahora, solo sobreviven dos hembras en cautiverio.


Una de las escasas posibilidades de supervivencia para esta subespecie es la reproducción artificial a partir de muestras de semen de machos fallecidos como Sudán. El proyecto es complejo, entre otros motivos, porque hasta ahora se han conseguido muy pocos avances en la reproducción asistida en rinocerontes.
Afortunadamente, el Instituto para la Investigación de la Conservación del Zoo de San Diego (Estados Unidos) anunció la semana pasada un primer éxito en este tipo de intervenciones. Los expertos de este instituto han conseguido la inseminación artificial de la hembra Victoria, un ejemplar de rinoceronte blancos del sur (Ceratotherium simum simum) que viven en el Centro de Rescate Rhino Nikita Khan.
img_jelcacho_20180521-095906_imagenes_lv_terceros_rino1-kLWH--656x343@LaVanguardia-Web
Ecografía de la gestación de la rinoceronte Victoria, en el Zoo de San Diego (SDZ Institute for Cosnervation Research)

Aunque se trata de un ejemplar de una subespecie diferente, “la confirmación de este embarazo mediante inseminación artificial representa un evento histórico para nuestra organización y también un paso importante en los esfuerzos por salvar al rinoceronte blanco del norte”, ha explicado Barbara Durrant, directora de Ciencias Reproductivas de este instituto científico del Zoo de San Diego.

La gestación de rinocerontes dura entre 16 a 18 meses y la inseminación artificial de la rinoceronte Victoria ocurrió el 22 de marzo. “Los espermatozoides utilizados tenían una motilidad excelente y el procedimiento fue un éxito. Estamos ansiosos por confirmar el avance de la gestación, pero tendremos que esperar unos meses antes de confirmar un verdadero éxito, con el nacimiento de un saludable bebé rinoceronte blanco del sur”, ha explicado la directora del centro responsable de la intervención.

Para alcanzar el objetivo final de producir con éxito un rinoceronte blanco del norte, se deben realizar varios pasos. Uno de los primeros pasos consistió en secuenciar el genoma del rinoceronte blanco del norte para aclarar el grado de divergencia genética de su pariente más cercano, el rinoceronte blanco del sur. Otro paso requiere la conversión de células preservadas de 12 rinocerontes blancos del norte en el Zoológico de San Diego, cuyas células madre podrían convertirse en esperma y óvulos; un proceso que se está llevando a cabo en el laboratorio de Jeanne Loring en el Scripps Research Institute.

Las opciones reproductivas incluyen la inseminación artificial, la fertilización in vitro y la transferencia de embriones. En algunos de estos supuestos, las hembras de rinocerontes blancos del sur posiblemente sirvan como sustitutos para los embriones de rinoceronte blanco del norte.

Fuente: La Vanguardia