Todo parece que la cumbre entre Corea del Norte y Estados Unidos está a punto de cristalizarse luego de que este 24 de mayo, Pyongyang destruyera sus instalaciones de pruebas nucleares.


Medios de comunicación en Corea del Sur informaron que el gobierno que preside el líder norcoreano, Kim Jong-un, desmanteló con explosiones su centro de pruebas nucleares, una acción de buena voluntad de Pyongyang antes de la posible cumbre con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, prevista para el 12 de junio de 2018.

Corea del Norte había anunciado su intención de desmantelar de forma definitiva las instalaciones de Punggye-ri en el noreste del país e invitó a varios periodistas a observar la operación.

La promesa de Pyongyang se realizó el pasado 27 de abril con Seul, en la que ambos países se comprometieron a trabajar por la “total desnuclearización” de cara al encuentro bilateral con Estados Unidos.

A pesar de haber llevado a cabo esa acción, la viceministra de Relaciones Exteriores de Corea del Norte, Choe Son Hui, aseguró este 23 de mayo que su país “no rogará” que se realice la reunión con Trump.

“Nunca le rogaremos a Estados Unidos por tener un diálogo ni nos tomaremos la molestia de persuadirlos si no quieren sentarse con nosotros”, mencionó.

Sin embargo, el pasado 15 de mayo el gobierno de Corea del Norte planteó  la posibilidad de cancelar la cumbre entre el líder de ese país, Kim Jong-un, y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, debido a la intención de Washington de que se desmonte completa e inmediatamente el programa nuclear de Pyongyang.

Tres días antes, es decir, el 12, Norcorea anunciaba tomar “medidas técnicas” para desmantelar su instalación de ensayos nucleares y había anunciado invitar a la prensa extranjera el próximo 23 y 25 de mayo a una ceremonia para lanzar el proceso.

EFE