El desequilibrio de poder entre hombres y mujeres es la causa de todos los conflictos mundiales y el abuso de ese poder debe ser tratado como una enfermedad, concluyó la última sesión del XV Foro de Comunicación Euroasiático celebrada en la ciudad kazaja de Almaty.


“Si no involucramos a las mujeres en la toma de decisiones, continuaremos teniendo este desequilibrio de poder y desigualdad, que es la raíz de todos los conflictos”, declaró Elaine Conkievich, representante de ONU Mujeres en Asia Central.

“Cuando hablamos de violencia doméstica o de brutalidad en el mundo, hablamos de relaciones de poder, y hasta que no igualemos estas relaciones de poder no tendremos paz en el mundo o paz en el hogar”, añadió durante la sesión “Evolución de la moralidad: ¿Dónde encontramos nuestros nuevos valores?”.

“La igualdad de género es uno de los mayores desafíos, si no el mayor desafío del siglo XXI, y hasta que todos no comprendamos eso y no pongamos nuestro enfoque, nuestra atención y nuestra conciencia en ello, no avanzaremos como especie”, sostuvo.

Por su parte, el periodista y presidente de “Today’s Youth Asia”, el nepalí Santosh Shah, aseguró que los hombres que abusan de su poder sobre las mujeres sufren una enfermedad.

“El trato de desigualdad que sufren las mujeres, las violaciones, el maltrato y tratarlas como esclavas es con mucho la enfermedad más grande que sufre el mundo. Y nadie, ningún gobierno, ningún partido político, ni la ONU, ni la UE han puesto un solo centavo para investigar y tratar de encontrar una solución a esto”, criticó Shah.

“Tenemos que llegar al corazón del problema, aceptando esto como una enfermedad mental. Meter a Harvey Weinstein en la cárcel no es la solución”, dijo Shah en referencia a la investigación criminal sobre acusaciones de abuso sexual contra el exproductor cinematográfico estadounidense.

Respecto a esto, el productor y director estadounidense Evgeny Afineevsky, nominado al Oscar en 2016 por su documental “Winter on Fire”, elogió a las mujeres de Hollywood que dieron un paso adelante para “explicar el lado oscuro de sus carreras”.

Él lo describió como un ejemplo de la transición que existe actualmente hacia una nueva moralidad y de “la necesidad de la sociedad de pasar por un proceso de limpieza”.

“La situación de Harvey Weinstein nos brinda la oportunidad de enseñar a una nueva generación de productores y directores que las mujeres son iguales a los hombres. La gente tiene que entender que si estás abusando de tu posición, estás haciendo algo ilegal”, dijo Afineevsky.

Por su parte, la periodista británica y presidenta del “think tank” Social Market Foundation, Mary Ann Sieghart, se mofó de la excusa de muchos hombres poderosos acusados de abuso de que son objeto de una “cacería de brujas”.

“Creo que el uso de la expresión ‘caza de brujas’ como metáfora en realidad es muy mala e inexacta porque todos sabemos que las brujas no existen, pero que los hombres que acosan sexualmente están francamente en todas partes”, dijo.

“En una sociedad civilizada esperamos que los hombres controlen sus impulsos”, añadió la periodista británica.

“Vosotros, los hombres”, dijo Sieghart, “tendréis que mantener vuestras manos quietas. No es tan difícil”.

El Foro de Comunicación Euroasiático reúne anualmente a más de 600 expertos, políticos, economistas y líderes de opinión de más de 60 países. EFE