Se trata de Joshua Holt, encarcelado desde hace casi dos años; Maduro y el senador de Estados Unidos Bob Corker se reunieron en Caracas.


Joshua Holt, un ciudadano estadounidense acusado de espionaje y encarcelado desde hace casi dos años en Venezuela, fue liberado gracias a las últimas gestiones realizadas en esta ciudad por el senador Bob Corker, presidente del Comité de Relaciones Exteriores del Senado de Estados Unidos, y tras varios meses de conversaciones secretas. “Estamos complacidos de anunciar que tras dos años de arduo trabajo, hemos asegurado la liberación de Josh y Thamy Holt, quienes están ahora en camino a casa a los Estados Unidos desde Venezuela”, anunció el senador Orrin Hatch, quien también forma parte de la delegación estadounidense.

El estadounidense estuvo encarcelado, al igual que su mujer, de nacionalidad venezolana, en la sede del Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin), sin juicio ni pruebas en su contra, acusado de portación ilícita de armas de guerra. La semana pasada, un vídeo pidiendo ayuda a su país durante el motín de presos políticos se hizo viral en las redes sociales.

Corker estuvo reunido ayer con Nicolás Maduro en el Palacio de Miraflores. Su plan es llevarse a Holt en su avión para encontrarse esta tarde con el presidente Donald Trump en Washington, tal y como ha adelantado el propio mandatario a través de Twitter: “Debería aterrizar en DC esta tarde y estar en la Casa Blanca con su familia. ¡La gran gente de Utah estará muy feliz!”.

La liberación sucede en la misma semana en que los dos diplomáticos estadounidenses de mayor rango fueron declarados no gratos y expulsados de Venezuela.

Holt, misionero mormón, había conocido a su actual mujer a través de Internet y había viajado al país sudamericano para casarse con ella. Thamy vivía en Ciudad Caribia, el sueño socialista construido por Hugo Chávez cerca del aeropuerto de Maiquetía. Ambos fueron detenidos en junio de 2016 durante una Operación Libertad del Pueblo, despliegues de fuerzas policiales en busca de malandros (delincuentes). Al ingresar por la fuerza en la vivienda, se encontraron con un estadounidense que no sabía hablar español.

Desde ese momento comenzó la gran pesadilla para el joven de 25 años, recluido en pésimas condiciones y que incluso intentó suicidarse, según señaló su madre. Diosdado Cabello, jefe del ala radical revolucionaria, lo acusó de ser “el jefe de los espías gringos”.

Fuente: LN