Un derroche de color, alegría y una fuerte reivindicación a las culturas indígenas de Bolivia fueron los ingredientes principales de la ceremonia inaugural de la undécima edición de los Juegos Suramericanos que se celebran desde ayer en la ciudad de Cochabamba.


La cuenta regresiva para la inauguración de los juegos concluyó con el estallido de fuegos artificiales en el estadio cochabambino Félix Capriles, ante la presencia de los mandatarios de Bolivia, Evo Morales, y de Paraguay, Horacio Cartes, además de otras autoridades locales, miles de atletas y personas apostadas en las tribunas.

Los encargados de los discursos inaugurales fueron el gobernador de Cochabamba, Iván Canelas; el presidente de la Organización Deportiva Suramericana (Odesur), el paraguayo Camilo Pérez, y el ministro boliviano de Deportes, Tito Montaño.

Pérez resaltó que la Odesur y Bolivia han demostrado juntos “que rendirse no era una opción, no existe obstáculo insuperable”, pues lograron superar todos los que se presentaron en el camino hacia la inauguración “y por eso estamos hoy llenos de alegría”.

“A partir de ahora les toca a ustedes, queridos atletas, que su esfuerzo y hermandad den un mensaje a nuestro continente, el mensaje transformador del mundo olímpico, un mensaje de construir un mundo mejor a través del deporte”, agregó el dirigente.

El preámbulo al evento central fue la presentación de la danza boliviana de los caporales y la interpretación de una canción regional de Cochabamba, para dar paso luego al desfile de las delegaciones de los 14 países suramericanos participantes.

Los abanderados fueron el atleta Germán Chiaraviglio (Argentina), la ciclista Shanayah Howell (Aruba), la nadadora Karen Tórrez (Bolivia), la karatista Valeria Kumizaki (Brasil), el ciclista Fabián Puerta (Colombia), la pesista María Fernanda Valdés (Chile) y el boxeador Carlos Mina (Ecuador).

También encabezaron sus respectivas delegaciones el atleta Troy Doris (Guyana), la basquetbolista Paola Ferrari (Paraguay), el remero Eduardo Linares (Perú), el taekwondista Andrés Ho (Panamá), la regatista Lola Moreira (Uruguay), el karatista Amadeo Main (Surinam) y el boxeador Yoel Finol (Venezuela).

En el desfile primó el entusiasmo de los más de 4.000 atletas que competirán en los Juegos y llamó la atención el que la delegación chilena ingresara con banderas de ese país y de Bolivia.

El gesto fue muy aplaudido por el público, dejando por un momento de lado la antigua disputa entre Bolivia y Chile por la centenaria reclamación marítima del primer país al segundo.

A continuación, el país anfitrión ofreció una muestra de la diversidad y la riqueza cultural de los pueblos indígenas del altiplano, valles, llanos y la amazonía, con danzas y música características de estas zonas bolivianas.

Uno de los cuadros estuvo dedicado a la mujer quechua; otro mostró danzas andinas como el tinku, el pujllay y la jula jula; en un tercero los protagonistas fueron los indígenas de tierras bajas y en el cuarto se lució el poder de la morenada boliviana.

La organización se dejó el encendido del fuego suramericano para el final del espectáculo, que duró casi tres horas y acabó con una mayoría de sillas vacías en el lugar destinado a las delegaciones.

Después de pasar por las manos de cerca de una decena de exatletas bolivianos, la antorcha llegó al cochabambino Jhonny Pérez, el encargado de encender el pebetero.

Pérez también se encargó de hacer el primer recorrido con el fuego cuando se encendió el pasado 7 de mayo en la ciudadela prehispánica de Tiahuanaco, considerada como un centro sagrado de las culturas andinas.

El encendido del fuego suramericano en Tiahuanaco se repite cada cuatro años desde 1978, cuando se efectuó en La Paz el primer certamen, llamado entonces Juegos Cruz del Sur.

Más de 4.000 deportistas de Argentina, Aruba, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Guyana, Panamá, Paraguay, Perú, Surinam, Uruguay y Venezuela competirán en 35 disciplinas en los Juegos, que se extenderán hasta el próximo 9 de junio.

La sede principal es Cochabamba y también hay subsedes en 14 municipios del departamento homónimo, además de la ciudad de La Paz.

Fuente: EFE