La Cámara Federal de Argentina confirmó hoy que la muerte del fiscal Alberto Nisman, en enero de 2015, cuatro días después de acusar a la entonces presidenta, Cristina Fernández, de encubrir a presuntos terroristas, se trató de un homicidio y no un suicidio, informaron fuentes jurídicas.


Fiscal argentino Alberto Nismann

El más alto tribunal del país por debajo de la Corte Suprema confirma así el punto de vista del juez federal encargado de la causa, Julián Ercolini, quien con base en las pruebas recopiladas por la Fiscalía ya había apuntado en noviembre pasado a la hipótesis del homicidio.