El crack brasileño sigue peleando por llegar diez puntos a Rusia 2018. Pero no es fácil.


Brasil tiembla. Y el responsable tiene nombre y apellido: Neymar da Silva Santos. Sí, su gran figura, el ex compañero de Lionel Messi en el Barcelona y actual crack del París Saint Germain, que corre una carrera contra el tiempo para llegar de la mejor manera al Mundial. Y que, como este miércoles, siente dolores en su pie derecho, se paraliza y paraliza a todos.

La pesadilla de Ney comenzó en marzo de este 2018, más precisamente en el encuentro que el PSG disputó, por el torneo francés, ante el Marsella. Ese día, el brasileño tuvo que abandonar el campo de juego por una molestia en su pie derecho. Y los estudios revelaron lo que todos pensaban: había sufrido una pequeña fractura en el quinto metatarsiano.

La operación y la angustia fueron inevitables. Como también la esperanza de verlo en plenitud para el debut, el domingo 17 de junio, frente a Suiza. Sin embargo, este miércoles las agujas del reloj se detuvieron mientras el plantel dirigido por Tite comenzó con el calentamiento en la práctica.

Neymar pidió que el médico de Brasil lo revisara (Reuters).
Neymar pidió que el médico de Brasil lo revisara (Reuters)

Ahí, mientras sus compañeros se movían sin inconvenientes, Neymar sintió que algo no estaba bien. Se tiró en el piso. E inmediatamente pidió la asistencia del médico del plantel, quien le quitó el botín, la media, la venda para revisar la zona.

La incertidumbre se extendió durante unos minutos. Eternos, sí. Angustiantes, también. Pero todo pasó cuando Neymar se reincorporó y volvió a moverse junto al resto. “Son cosas lógicas. Me falta para estar recuperado por completo, eso se consigue con el tiempo”, explicó Ney tras el entrenamiento que se realizó en las instalaciones del Tottenham (Brasil se prepara en Inglaterra).

Y siguió: “Faltan algunos días para el debut y para ese día estaré más seguro. Es normal tener ese recelo de hacer los movimientos pero con el tiempo eso se supera”. Y habrá que ver si lo logra: el objetivo, por ahora, es jugar unos minutos en el amistoso que, el próximo sábado, el Scratch disputará frente a Croacia.

Fuente: Clarín