Mucho más sólida y agresiva que en sus dos primeros partidos, la estadounidense Serena Williams sometió este sábado a la alemana Julia Goerges, undécima del mundo, y jugará en los octavos de final de Roland Garros un duelo estelar ante la rusa Maria Sharapova.


Williams, de 36 años y quien regresaba a un “Grand Slam” después de una larga baja por maternidad en 2017, venció por 6-3 y 6-4 en una hora y 15 minutos.

La estadounidense desplegó en la pista Suzanne Lenglen un buen nivel en su primer servicio y, a pesar de no estar en su mejor forma, logró ganar un alto porcentaje de puntos en la red.

Ante Sharapova, de 31 años, será un duelo de altos vuelos ante una rival que se la da bien: la ha ganado en 19 de las 21 ocasiones que han jugado, incluyendo siete finales.

Tanto la rusa como la estadounidense regresaron a este “Grand Slam” de Roland Garros después de largas ausencias.

Por una sanción de dopaje en el caso de Sharapova y por la baja de maternidad de Williams, quien entró con ránking protegido (es la 451 del mundo) y ni siquiera fue cabeza de serie.

El partido de la 23 veces ganadora de Grand Slams se resumió en un punto del primer set. Goerges, de 29 años, le hizo una dejada esperando que la exnúmero, aparentemente un poco pasada de forma física, no llegase. Pero lo logró y machacó a su rival mientras emitía un grito de liberación.

Enfundada de nuevo en su ceñido traje de superheroína, la tenista estadounidense aseguró al término del encuentro que hizo “un partido sólido”.

“No sé cómo lo hago. Quiero, juego y gano, pero no es fácil, ¿eh? Ahora tengo una bebé y todo es muy diferente para mí”, manifestó en una pista en la que el apoyo a su rival alemana fue destacable. EFE