Tres estudiantes universitarios que se oponen al Gobierno de Daniel Ortega en Nicaragua denunciaron hoy que fueron secuestrados, torturados y abusados sexualmente, antes de ser abandonados en una laguna por miembros de la Policía Nacional.


Valeska Sandoval, Bryan Miranda y Gretchen Miranda, estudiantes de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN-Managua) que habían sido reportados como desaparecidos anoche, aparecieron la madrugada de este martes en las afueras de la capital, con signos de tortura y con ropa que un campesino les regaló al verlos desnudos en el monte, según relataron.

“Estaban unos policías, uno con un radio (comunicador), nosotros seguíamos dentro de la camioneta, cuando de pronto entró otra (…) nos bajaron, nos tiraron al suelo, tenían escopetas, nos subieron a la tina boca abajo, empezaron a golpearnos, escuchamos tiros (…) el camino fue muy largo”, dijo Sandoval a periodistas.

De acuerdo con el relato, los estudiantes fueron capturados al noreste de Managua por unos doce policías en una camioneta, quienes incendiaron su vehículo y los transportaron hasta el noroeste, donde permanecieron durante varias horas bajo tortura e interrogatorios.

En el camino los universitarios fueron golpeados, recibieron descargas eléctricas, y los desnudaron para luego tocarlos, afirmaron.

“Uno de ellos dijo: juguemos un ratito, saca el cortaúñas. Me quitaron los zapatos, me quitaron el pantalón y, con un cortaúñas, me arrancaron una uña”, afirmó Sandoval, quien mostró la herida en el segundo dedo de su pie derecho.

A pesar de estas torturas y abusos, los agresores prohibieron a las dos mujeres llorar, según indicaron.

“Vino uno, me puso la pistola en la cabeza y me dijo: Deja de llorar o se me va a salir un tiro”, continuó Sandoval, con el asentimiento de sus compañeros.

Tras varias horas de interrogatorios sobre su identidad y quiénes eran sus líderes, los hombres les dieron una última orden, y desaparecieron.

“Nos hicieron que nos metiéramos en el agua mientras ellos se montaban en la camioneta y se fueron”, continuó Sandoval, la única de los tres con aliento para el relato.

Aunque los universitarios afirmaron haberse metido en una laguna, por la ubicación, probablemente se referían al Lago de Managua o Xolotlán.

Un par de horas después, en medio de la oscuridad, los jóvenes encontraron al señor que les dio la ropa, pero el alivio se les esfumó cuando les dijo dónde se encontraban: “cerca de la cuesta El Plomo”.

La cuesta El Plomo, en el extremo noroeste de Managua, es un lugar donde el dictador Anastasio Somoza Debayle ordenaba que se tiraran los cuerpos de los guerrilleros capturados, y donde ya se encontró el cuerpo de otro estudiante de la UNAN en días pasados, con señales de haber sido torturado.

Más tarde, cuando alcanzaron la carretera, un camionero que rescató a los estudiantes les informó que cerca de ahí se había hallado el cadáver de una mujer en días recientes, sin que hasta ahora se confirmara.

Los universitarios hicieron la denuncia en medio de una crisis sociopolítica que ha dejado al menos 127 muertos y más de un millar de heridos en Nicaragua, por protestas contra Ortega, según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

Las protestas contra Ortega y Murillo comenzaron el 18 de abril por unas fallidas reformas a la seguridad social y se han convertido en una reclamación que pide su renuncia entre acusaciones de abuso de poder y corrupción.

Fuente: EFE