La Cámara de Diputados postergó por segunda vez en un mes, la votación sobre el proyecto de paridad democrática, que busca garantizar la participación de la mujer de forma equitativa en los sectores políticos e institucionales.


El aplazamiento, hasta la próxima semana, se produjo después de que los diputados del Partido Liberal impidieran el quórum al abandonar la sala.

Hasta entonces se debatió sobre la consistencia o no del proyecto, ya aprobado por el Senado, y que en la Cámara Baja cuenta con la oposición de los diputados del gobernante Partido Colorado.

Algunos legisladores colorados ya se habían manifestado en contra del proyecto bajo el argumento de que esa ley no traerá la equidad y que cualquier ciudadano tiene libertad para acceder a los cargos políticos.

En ese sentido, el oficialista Bernardo Villalba dijo durante el debate que el proyecto busca imponer listas y candidaturas por cuestión de sexo y no por idoneidad.

Por su parte, el diputado liberal Antonio Buzarquis señaló que si bien la Constitución garantiza los derechos de la mujer, en la práctica son “letra muerta” y por ello urge la aprobación del proyecto.

A primeros de mayo, la Cámara de Diputados postergó por un mes la votación, a iniciativa del Partido Colorado y para poder ampliar los efectos que tendría esta ley, tanto en el plano electoral y político como el ámbito social y privado.

En ese debate también se planteó la posibilidad de que uno de los puntos de la ley pueda ser inconstitucional, al estipular que el gabinete de Gobierno deberá estar integrado en un 50 % por mujeres y hombres, cuando la Constitución estipula que será el presidente quien tenga la potestad de “nombrar y remover por sí a los ministros del Poder Ejecutivo”.

El proyecto fue aprobado en el Senado el 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, de forma general pero con una modificación que estipula que la participación de las mujeres en un 50 % en las listas electorales se ceñirá a los comicios partidarios internos para no colisionar con la ley electoral D’Hondt.

Esa forma de asegurar la paridad en las internas no garantiza la igualdad y la alternancia en las listas unificadas para unas elecciones generales, pero deja esa decisión en manos de los votantes en los comicios internos de cada partido.

En las elecciones de 2013, el Senado quedó conformado por 9 mujeres de 45 legisladores, y la Cámara de Diputados incorporó a 14 mujeres de 80 parlamentarios.

Fuente: EFE