Augusto Roa Bastos nació el 13 de junio de 1917 en Asunción, pero pasó toda su infancia en Iturbe, un pequeño pueblo de la región del Guairá, escenario de sus primeros relatos. Roa Bastos fue testigo de la revolución, trabajó como voluntario en el servicio de enfermería durante la etapa final de la guerra del Chaco (1932-1935) en contra de Bolivia, y sin afiliarse a ningún partido, se colocó al lado de las clases oprimidas de su país.


Roa Bastos retrató en sus obras la cruda realidad paraguaya

En 1930 estrenó su pieza teatral La carcajada, posteriormente escribió La residenta, El niño del rocío y El ruiseñor de la aurora y otros poemas. Junto a Campos Cervera (1905-1953), inició la renovación poética paraguaya de la década de 1940.

En esa época viajó a Gran Bretaña para trabajar como corresponsal para su periódico y también en la BBC de Londres, donde fue el primer locutor paraguayo.

Trabajó como guionista cinematográfico, profesión a la cual calificó como “de supervivencia” y que influyó en su estilo descriptivo tras haber estructurado una secuencia de películas, según el portal biografiasyvidas.com.

En 1953 publicó su colección de cuentos El trueno entre las hojas” le siguió la novela Hijo de hombre (1960), que dio inicio a su trilogía sobre el monoteísmo del poder y que incluyó los títulos Yo, el Supremo, su obra maestra y una de sus cumbres de la literatura castellana contemporánea.

Roa Bastos también fue profesor de Literatura Hispanoamericana, además de crear del curso de Lengua y Cultura Guaraní y el Taller de Creación y Práctica Literaria.

Fue miembro de honor de distintas universidades hispanoamericanas, europeas y estadounidenses. Se integró al plantel de profesores de la Universidad de Toulouse, Francia, en 1976, donde enseñó literatura y guaraní hasta 1984, un año más en adelante, fue opositor activo al gobierno de Stroessner y tomó el papel como embajador no oficial del Acuerdo Nacional en Europa.

En 1983 adquirió la nacionalidad española, después del exilio de su país, y en 1989 recibió el Premio Cervantes. Fue hasta 1996 cuando regresó a su país natal, donde fijó su residencia, y un años más tarde, recibió la Orden de la Legión de Honor de Francia. Para la trama de sus obras, Roa se inspiró en los abusos de poder del dictador, a quien en sus obras llamaba “Tiranosaurio”.

Augusto Roa Bastos, cuyas obras están inspiradas en los abusos de poder del dictador, a quien llamaba “Tiranosaurio”, murió el 26 de abril de 2005 en su ciudad natal a sus 87 años de edad.

El Siglo de Torreón