El presidente Evo Morales estrenará un nuevo palacio presidencial de 28 pisos que incluye un helipuerto, una suite con jacuzzi, sala de masajes y gimnasio y que ha costado poco más de 34 millones de dólares a la nación más pobre de Sudamérica. La inauguración estaba prevista para hoy, pero fue postergada debido a las críticas que ha despertado.


"No es un lujo, es para servir mejor al pueblo. El actual palacio me parecía una ratonera", dijo cuando inició la construcción, en 2014 Fuente: Archivo - Crédito: DPA

El rascacielos sobresale entre las pocas casonas coloniales que quedan en el centro histórico de La Paz, detrás del actual palacio colonial que alojó a los presidentes desde fines del siglo XIX. Las palomas vuelan por debajo del piso 26, adonde Morales mudará su despacho y desde cuyos ventanales blindados se ven de fondo los barrios pobres apiñados en las laderas que circundan la ciudad. Bautizada como Casa del Pueblo, diversos sectores han cuestionado el despilfarro y la oposición prefiere llamarla el “palacio de Evo”.

Nacido en una choza de adobe, sin agua ni electricidad, el primer presidente indígena de Bolivia ascendió al poder en 2006 como una fuerza renovadora tras el derrumbe de los partidos tradicionales, que se hundieron en escándalos y corrupción. Pero luego de más de 12 años en el poder esos mismos males están minando la popularidad de Morales.

Fuente: LN.ar