El asesinato de dos niñas que junto a otros tres menores estaban desaparecidas en Turquía ha relanzado el debate sobre la pena de muerte y la castración química, informó hoy el rotativo Habertürk.


“Prevemos la pena de muerte o la castración química”, reconoció el portavoz del partido gobernante AKP, Mahir Ünal, citado por el diario, tras condenar el asesinato de las niñas, una en la capital turca y la otra en el este del país.


El cuerpo de Eylul Yaglikara, de ocho años, fue hallado el pasado día 1, tras una semana de búsqueda y con signos de abuso sexual.

Leyla Aydemir, de cuatro años, desapareció el pasado 15 de junio en la provincia de Agri, en el este del país, y fue encontrada muerta el lunes pasado.

En los últimos ocho días se ha denunciado la desaparición de otros tres menores de edad, según la fuente.

“En esta nueva legislatura implantaremos absolutamente la medida de la castración química. Daremos pasos decididos”, señaló recientemente el viceprimer ministro turco Bekir Bozdag, y ayer un grupo de personas se manifestó en Estambul pidiendo la implantación de la pena de muerte.

Aunque el Partido Justicia y Desarrollo (AKP), en el poder desde 2002, perdió la mayoría absoluta en las urnas, podrá seguir legislando gracias a su coalición con el derechista Movimiento de Acción Nacionalista (MHP).

El código penal turco prevé 15 años de prisión para el abuso sexual de menores con consecuencias para su salud, y cadena perpetua si la víctima muere.

Según las últimas cifras oficiales publicadas por el Ministerio de Interior turco, unos 15.900 niños permanecían desaparecidos en Turquía a fines de 2016. EFE