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El ex vicepresidente de Costa Rica, Kevin Casas Zamora, estuvo en 'El Salón de los pasos perdidos’ hablando sobre la situación actual de Latinoamérica sobre las políticas de financiamiento en el plano político partidario y en materia de los avances de transparencia que ha tenido el Paraguay estos últimos años. El político costarricense dará una charla este martes en la sala de secciones del Congreso a las 16:00 horas.


El licenciado en derecho por la Universidad de Costa Rica comentó que la regulación del financiamiento político en Latinoamérica es un problema que ningún país en el mundo ha logrado resolver, hasta las democracias más consolidadas citando el caso de Suecia, característico por ser un país ejemplar y que sin embargo, al no haber legislación no contaba con políticas de transparencia de cómo se financiaban los partidos.

Señaló que es sumamente importante que los países en vías de desarrollo deben contener reglas que favorezcan la transparencia del financiamiento para que los votantes sepan cómo se financian durante la campaña. De esta manera, explicó que ayuda a tener un sistema de financiamiento público de subsidio estatal robusto.

En Costa Rica la política de transparencia fue implementada en el año 1956 y en Uruguay desde 1929. Aseguró que en su país, el pilar por el que se asienta el sistema de subsidio estatal robusto, ayuda a tener los tipos y la cantidad de donaciones que pueden recibir los partidos, así como las prohibiciones de ciertos tipos, acompañados de un sistema de sanciones y una autoridad electoral competente con capacidad política de sancionar las combinaciones que existen en diferentes partidos lo que ayuda a mitigar la gran problemática.

Según el político costarricense, para aplicar una reformar como la tranasparencia es necesario reducir las peores probabilidades de transgresiones del espiritual democrático.

“La política es como los moteles, tienen mala fama, pero son necesarios para la sociedad”. Expresó que la política de buena calidad que hace su trabajo, que crea bienestar, la gente no lo nota, la política de mala calidad “destroza los países de manera asombrosa”, aseveró.