Un gran choque de pesos pesados tiene lugar este miércoles en Wimbledon en los cuartos de final. Rafael Nadal-Juan Martín del Potro, uno y cuatro del mundo en busca de una semifinal sobre hierba en el All England, un club que a los dos les apasiona.


Mientras el español se entrena en la pista 5 del Aorangi Park, el argentino lucha contra el francés Gilles Simon para acabar su encuentro y citarse 24 horas después en un recinto que ha visto grandes duelos este año.

En un momento dado, Nadal para el entrenamiento con Francis Roig y señala al cielo. ¿Habéis visto los aviones?, dice a su entorno, señalando los airbus que surcan a través de las nubes, antiguos y nuevos, que conmemoran el cien aniversario de la creación de la mítica Royal Air Force (RAF) a los que se unen los nuevos ‘F-35 fighter’ y Spitfires. Mientras, en la pista de al lado Novak Djokovic calienta con un ‘sparring’ y masculla: “Juega al tenis hombre, no al squash”.

Nadal está tranquilo. Llega a los cuartos sin ceder un set, tal y como ha hecho también Roger Federer. Y sabe que ha ganado a Del Potro en 10 de las 15 ocasiones en las que se han enfrentado, dos de ellas en hierba. La primera en Queen’s en 2007 (6-4 y 6-4) y la última en Wimbledon hace siete años, en octavos (7-6 (6) 3-6 7-6 (4) 6-4).

Del Potro las recuerda. “Nunca le gané en hierba”, dice tras vencer a Simon, y afronta este reto con una calma pasmosa, a pesar de saber que tendrá que jugar tres días seguidos y que esto puede pasarle factura, como le ocurrió hace menos de un mes en Roland Garros, cuando necesitó dos jornadas para derrotar al croata Marin Cilic, y luego fue apabullado por Nadal en semifinales.

“Es un orgullo enfrentarme contra él”, dice con una parsimonia que le sale natural, midiendo los tiempos, las palabras, las frases, como si reservara energía para el duelo del miércoles.

Nadal no ha salido de la pista central este año, al igual que Federer. De hecho, el serbio Novak Djokovic, ganador tres veces de Wimbledon, se ha quejado al respecto a la organización porque él no ha pisado aún el recinto más importante, La Catedral.

Del Potro ha disputado sus encuentros en la pista 1, en la 2 y en la 3, las siguientes en importancia del histórico club, y ahora en el recinto más importante espera que el público sepa dividir sus corazones. “Me gustaría tener un apoyo importante mañana, seguro que hay una gran atmósfera y espero que el apoyo sea el mismo para ambos”, comentó.

El ganador de ese encuentro se enfrentará en semifinales contra el vencedor del choque entre el serbio Novak Djokovic y el japonés Kei Nishikori, con 13-2 para ‘Nole’, primer enfrentamiento sobre hierba, y cuarto duelo del Grand Slam entre ambos: Roland Garros 2010 para Djokovic, 2014 US Open para Nishikori, y 2016 Abierto de Australia, para el jugador de Belgrado.

En la parte superior del cuadro, Roger Federer se las verá con el surafricano Kevin Anderson, con 4-0 para el de Basilea, primer enfrentamiento también sobre hierba, y Federer sin ceder un set ante el finalista del US Open el año pasado.

Milos Raonic, finalista en 2016 en Wimbledon, se las verá con el estadounidense John Isner, con 3-1 para el americano, y también primer choque sobre pasto. Será un duelo al sol entre los dos mejores bombarderos este año en el All England. Isner lleva 135 saques directos, y le sigue Raonic, con 117 en cuatro partidos.

Federer e Isner son los únicos que no han cedido ni una sola vez su servicio en esta edición.

Fuente: EFE.