Una cosa son los fueros y otra la investidura. Se precisa de 30 votos para quitar los fueros. Pero era posible sacar del cargo a un parlamentario con 23. Por las dudas, los parlamentarios cerraron filas y ahora también se precisa de 30 votos para retirar la investidura.


Opinión de Rafaela Guanes de Laino (Presidenta Fundación Manuel Gondra)

Por Rafaela Guanes de Laino. Presidenta de la Fundación Manuel Gondra.

El 12 de abril de 2016 escribí al entonces Presidente del Senado Mario Abdo Benitez con el fin de presentar el Proyecto de Ley “Que deroga en forma inmediata la Ley Nro. 323/55 “DE GARANTÍAS DE FUEROS”. En la exposición de motivos expresé, entre otras cosas, que la misma había sido promulgada el 21 de noviembre de 1955 y llevaba la firma de Alfredo Stroessner.

Es un instrumento sobreviviente de un tiempo dictatorial, vigente hasta hoy para dar a congresistas, una protección inaceptable en una democracia. De hecho es en realidad una garantía de impunidad.

Propuse la elaboración de una nueva Ley de Inmunidad, acorde con las expectativas del pueblo al que el Parlamento debe representar y válida para proteger a quienes denuncian actos de corrupción y no a quienes los cometen.

Ningún parlamentario se hizo cargo del proyecto, que talvez hubiera evitado el indignante bochorno en el que incurrieron más adelante, con la aprobación de la reglamentación del artículo 201 de la Constitución Nacional que eleva a 30 los votos necesarios para el retiro de la investidura.

Volveré a presentar el proyecto de ley para la derogación inmediata de la Ley 323/55, “De Garantías de Fueros”, que sobrevive en el marco legal y sigue sosteniendo delincuentes en sus respectivas bancas. Espero que algun parlamentario se hace cargo del mismo.

Compartí: