El presidente Horacio Cartes inauguró hoy en el departamento de Presidente Hayes el primer horno pirolítico oficial del país, que incinerará las sustancias incautadas en las operaciones contra el narcotráfico, entre ellas la marihuana, droga de la que el país es el mayor productor de Suramérica.


El director la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad), Hugo Vera, explicó durante el evento que la puesta en marcha del horno, ubicado al norte de Asunción, “es una respuesta del Gobierno nacional a un acuciante problema legal”, en referencia a la falta de una instalación oficial para quemar las evidencias ordenadas por un juzgado.

El horno, que puede quemar 150 kilos de droga a la hora a una temperatura de 1.200 grados centígrados, cuenta con “condiciones altamente técnicas y con garantías para las partes”, dijo Vera, y ayudará a que la sociedad sepa “cuál es el destino final de las drogas incautadas” por la Senad.

Junto al horno, en el que se han invertido cerca de 700.000 dólares (4.000 millones de guaraníes), se inauguró también la nueva sede de Evidencias de la Senad, en un esfuerzo, insistió Vera, por “mejorar las capacidades del Estado paraguayo en la lucha” contra el narcotráfico.

El director de la Senad aprovechó la ocasión para hacer balance de su gestión en el organismo, que llega a su fin el 15 de agosto, cuando el presidente electo, Mario Abdo Benítez, y su nuevo Ejecutivo tomen posesión.

Vera destacó que desde 2013 las operaciones llevadas a cabo por la Senad provocaron un lucro cesante a las redes narcotraficantes de cerca de 9.000 millones de dólares, y que esos logros se consiguieron gracias a la “colaboración interinstitucional”.

Añadió que “la unión interagencial entre los organismos de seguridad del Estado, es la fórmula adecuada para hacer frente a tan perverso adversario”, así como la coordinación entre la lucha contra los narcotraficantes y las acciones preventivas para reducir la demanda de estupefacientes en la población.

Y aseguró que a la administración entrante “se le deja la tarea de la habilitación del centro de tratamiento y rehabilitación” cuya licitación ya ha sido evaluada.

Paraguay es el mayor productor de marihuana de Suramérica y el principal destino de esa sustancia es Brasil, aunque también existe un flujo de drogas hacia Argentina, Uruguay, Bolivia y Chile, según las autoridades.

Hasta ahora las incineraciones de marihuana decomisada se hacían en un horno empresarial privado o al aire libre.

Además, Paraguay se ha convertido también en una ruta de transformación de la coca boliviana en cocaína para su venta en Brasil, Argentina y otros países, con la implantación de laboratorios clandestinos en su territorio, según las autoridades.

Fuente: EFE