Hay más de 200 heridos graves, miles de viviendas y edificios sufrieron daños y 20 mil personas fueron evacuadas.


Luego del terremoto que el 29 de junio que mató a 16 personas, la isla turística de Lombok, en Indonesia , volvió a temblar ayer por la tarde y el movimiento se dejó sentir en la vecina Bali : fue un sismo de 7 grados en la escala de Richter, a una profundidad de 10,5 kilómetros, que hasta ahora provocó la muerte de al menos 91 personas.

Hoy, las autoridades confirmaron que los rescatistas aún no llegaron a las zonas más afectadas por lo que advirtieron que la cifra de víctimas

En Gili Trawangan, una de las tres populares islas próximas a Lombok, miles de visitantes y residentes pasaron la noche en una colina por miedo al tsunami. Saffron Amis, una turista británica, contó: “Había muchos gritos y llantos, especialmente de los locales. Hablamos con muchos de ellos y tenían miedo por sus familias en Lombok. Había mucho pánico porque nadie sabía qué estaba ocurriendo”.

Según Sutopo, entre los fallecidos no había turistas locales ni extranjeros y anunció que se movilizaron tres barcos para evacuar a la gente. Igual que Bali, Lombok es conocida por sus playas y sus montañas. Allí, los hoteles y los edificios no pueden exceder la altura de los cocoteros.

Indonesia, un archipiélago de 17.000 islas e islotes, es propensa a los terremotos debido a su ubicación en el “Anillo de Fuego” del Pacífico, un arco de volcanes y fallas en la cuenca del Pacífico. En diciembre de 2004, un terremoto de magnitud 9,1 en Sumatra desencadenó un tsunami que mató a 230.000 personas en una decena de países.

mortales podría aumentar.

Los daños fueron “enormes” en el norte de Lombok, dijo el vocero de la Agencia Nacional de Mitigación de Desastres, Sutopo Purwo Nugroho, en conferencia de prensa. Además informó que hay más de 200 heridos graves, que miles de viviendas y edificios sufrieron daños y que 20 mil personas fueron trasladadas a albergues temporales.

Por el terremoto, varias zonas siguen incomunicadas y las labores de rescate se vieron obstaculizadas por la caída de puentes, apagones eléctricos y carreteras bloqueadas por escombros. Además, muchas de las víctimas (trasladadas en camillas o alfombras) fueron atendidas al aire libre por los daños registrados en hospitales.

“La gente entró en pánico y se dispersó por las calles, y los edificios y casas que habían quedado dañados por el anterior sismo quedaron más dañadas y colapsaron”, manifestó Sutopo.

El terremoto provocó una alerta de tsunami y atemorizó a residentes, que abandonaron sus casas para ponerse a salvo en tierras más altas, especialmente en Lombok Norte y en Mataram, la capital de la provincia de Nusa Tenggara Occidental. El aviso se desactivó ayer mismo y solo se registraron pequeñas olas.

En Gili Trawangan, una de las tres populares islas próximas a Lombok, miles de visitantes y residentes pasaron la noche en una colina por miedo al tsunami. Saffron Amis, una turista británica, contó: “Había muchos gritos y llantos, especialmente de los locales. Hablamos con muchos de ellos y tenían miedo por sus familias en Lombok. Había mucho pánico porque nadie sabía qué estaba ocurriendo”.

Según Sutopo, entre los fallecidos no había turistas locales ni extranjeros y anunció que se movilizaron tres barcos para evacuar a la gente. Igual que Bali, Lombok es conocida por sus playas y sus montañas. Allí, los hoteles y los edificios no pueden exceder la altura de los cocoteros.

Indonesia, un archipiélago de 17.000 islas e islotes, es propensa a los terremotos debido a su ubicación en el “Anillo de Fuego” del Pacífico, un arco de volcanes y fallas en la cuenca del Pacífico. En diciembre de 2004, un terremoto de magnitud 9,1 en Sumatra desencadenó un tsunami que mató a 230.000 personas en una decena de países.

Fuente: LN. ar