El presidente de la Cámara de Diputados, Miguel Cuevas, señaló que las acusaciones que pesan en su contra responden a una persecución política, que se había instalado durante la campaña proselitista, cuando se desempeñaba en el cargo de gobernador del departamento de Paraguarí.


“Mi caso siempre fue una persecución política”, aseguró el diputado Cuevas, al tiempo de afirmar que su administración, al frente de la Gobernación de Paraguarí, fue verificada tanto por la Contraloría General de la República como por la Fiscalía General del Estado.

“Todos dijeron que mi administración estaba en condiciones y yo estoy seguro de eso; es una cuestión de internas políticas. No quiero dar nombres; ustedes saben con quién me había enfrentado; la ciudadanía sabe perfectamente”, espetó.

Por otro lado, con relación a la manifestación realizada ayer, el Presidente de Diputados se mostró conteste con la actitud asumida por la ciudadanía. “La ciudadanía tiene que manifestarse cuando hay motivos”, explicó.

Aclaró, una vez más, que el pleno es soberano y si existen otros pedidos, tanto para el desafuero como para la perdida de investidura , serán estudiados caso por caso y serán decididos por el cuerpo colegiado.

Fuente: Diputadospy