Los dirigidos por Ariel Holan atacaron desde el minuto de iniciar el partido, mientras que el equipo local aguantó como pudo. El Rojo hizo lo suyo y se coronó campeón de la Suruga Bank por la mínima diferencia ante el Cerezo Osaka, campeón de liga japonesa.


Con gol de Silvio Romero al minuto 28′ del partido, el cuadro de Holan se consagró campeón.