El nombre equivocado en la placa del Oratorio observado en el acto de rehabilitación, nos impone una breve mirada a su historia. Francisco Solano Lopez por Decreto Ley de octubre de 1863 dispuso levantar un Oratorio en homenaje a la Virgen de la Asunción, Patrona del Paraguay y Mariscala de sus Ejercitos. El diseño y la direccion de la obra estuvieron a cargo del arquitecto italiano Alejandro Ravizza y las obras en marmol son del escultor Andres Antonini. Se inició en enero de 1864.


Por Rafaela Guanes de Laino, Presidenta Fundación Manuel Gondra

En febrero de 1866 la guerra obligó al cese de los trabajos. Interesante saber que el arquitecto Ravizza se incorporó al Ejercito Paraguayo. El Oratorio inconcluso resistió entre andamios por más de 70 años.

En 1902 se dispone terminar el edificio y destinarlo a Museo Histórico de la República. El descontento ciudadano motivó que el Presidente Emilio Aceval vetara el proyecto. Hubo luego luego varios intentos de terminar la obra. En 1929 se formó una Comision Pro Oratorio encabezada por el Ing. Juan Bautista Nacimiento e integrada por el Intendente de Asunción, Pedro Bruno Guggiari, entre otros. Personas respetadas por su idoneidad y cultura, ejemplo que al parecer no siguieron los actuales encargados.

Terminada la guerra del Chaco y bajo la presidencia del Coronel Rafael Franco se terminó la construcción del edificio. Por Decreto Nro. 834 de setiembre del 36 se designó al Oratorio de la Virgen, mausoleo de la Patria con el nombre de Panteón Nacional y se dispuso que guardara los restos de héroes nacionales.

Los planos de Ravizza habían desaparecido y para completar el diseño se formó un equipo dirigido por el Ingeniero Bruno Paprosky. Entre sus integrantes estaba quien fuera Intendente de Asunción y brillante arquitecto, Miguel Angel Alfaro, a quien se atribuye la leyenda esculpida en el frontis: Fides et Patria.

Lo dispuesto por el Decreto Nro. 834 no había sido del agrado de la feligresía católica, que consideró su alcance una afrenta a la patrona de la ciudad y un incumplimiento a los deseos de Lopez. Por ello el Arzobispado no participó de la Comision de Homenaje Nacional para los festejos de la inauguracion.

En noviembre de 1937, bajo la presidencia del Dr. Felix Paiva, se derogó el Decreto Nro. 834 y por Decreto Nro. 1.273 se restituyó al Culto Católico el Oratorio de Nuestra Señora de la Asunción y Panteón Nacional de los Héroes. Para clarificar la situación legal del edificio y sus funciones, en diciembre del 39, por Decreto Nro. 933 el Arzobispo de Asuncion Juan Sinforiano Bogarin creó una Capellanía con el título de Rectoría del Oratorio de Nuestra Señora de la Asunción y Panteón Nacional. El primer Rector fué el Presbitero Ramón Bogarin Argaña.

El 25 de noviembre de ese año, una solemne procesion encabezada por el Presidente Paiva trasladó la imagen de la Virgen desde casa de la familia Machain hasta la Catedral para la ceremonia del Te Deum. La imagen fue después depositada en el Oratorio. Para la edificacion del altar el Arzobispado formó una Comisión de mujeres paraguayas, con Rafaela Machain de Guanes como Presidenta Honoraria y Silvia Heisecke de Paiva como Presidenta. El altar se inauguró el 15 de mayo de 1939. El dia anterior había sido bendecida la campana donada por las fuerzas navales y los padrinos fueron el Contralmirante Ramon Martino y su esposa Julia Ramirez.

He conocido esta historia a través de la obra de Margarita Durán Estragó y por relatos de mi familia paterna.

Hoy, 155 años después de que Francisco Solano Lopez iniciara el Oratorio en honor a la Virgen, se rehabilita el edificio bajo la batuta del MOPC y con el nombre equivocado. Todo un acto de descuido e irreverencia por parte de los responsables.