El sistema de transporte público Metrobús de Asunción corre el riesgo de no ver la luz por las irregularidades jurídicas y técnicas que envuelven el proyecto, y que estallaron al Gobierno en sus primeros días, cuando la empresa adjudicataria avisó de la eventual suspensión de los trabajos.


Por: Alejandro R. Otero

El proyecto, calificado esta semana de “fracaso” por el ministro de Obras Públicas, Arnoldo Wiens, busca aliviar el congestionado tráfico de Asunción y su área metropolitana y ofrecer una alternativa de transporte moderna y que beneficie a la ciudadanía.

Fue ideado durante el Gobierno de Fernando Lugo (2008-2012) como un sistema de trolebuses eléctricos que circularían por carriles únicos.

Pero las obras de las dos primeras fases no comenzaron hasta hace un año, bajo el Ejecutivo de Horacio Cartes (2013-2018), aunque con algunos cambios, como la sustitución de los vehículos eléctricos por otros a diesel.

Las obras debían concluir el próximo 23 de diciembre, un plazo que la constructora portuguesa Mota-Engil, encargada de los trabajos, no se vio capaz de cumplir, por lo que el 17 de agosto, dos días después de que el nuevo Gobierno tomara posesión, anunció que suspendería los trabajos en 21 días si no llegaba a un acuerdo para ampliar dichos plazos.

El Gobierno de Mario Abdo Benítez, que asumió este mes la Presidencia, reaccionó creando una mesa de crisis para resolver el problema y continuar el proyecto.

Y esta semana anunció la intervención de las obras con una auditoría de gestión para recabar “información objetiva” sobre el proyecto.

Asimismo, Wiens anunció que dará más tiempo, aunque no concretó cuánto, a la empresa para concluir las dos primeras fases del Metrobús.

Las obras no han estado exentas de polémica debido a la falta de previsión y a los inconvenientes que generan para el tráfico de la ciudad y los negocios de la zona.

El ingeniero técnico y asesor de los comerciantes afectados por las obras Hermann Pankow explicó a Efe que a pesar de los esfuerzos del Ejecutivo el proyecto tiene pocas posibilidades de completarse puesto que también acumula “problemas jurídicos y técnicos”.

En el plano jurídico, Pankow asegura que “viola la Constitución” porque “tal como está concebido creará un monopolio para su gestión eliminando 30 líneas que actualmente hacen ese recorrido”, algo prohibido en la Carta Magna, que también prohíbe las concesiones de un dominio público, como es el caso del Metrobús, afirmó.

Pankow también denuncia la ruptura del contrato por parte de la constructora por incumplir los plazos y acumular unos “sobrecostes del 34 %”, así como “irregularidades” en el proceso de licitación, motivos por los que en mayo denunció ante los tribunales al anterior ministro de Obras Públicas, Ramón Jiménez Gaona, y a varios de sus altos cargos.

El Metrobús se enfrenta además a problemas técnicos, derivados, según Pankow, de la falta del proyecto definitivo en la licitación por parte de la administración pública, que delegó su elaboración en la misma empresa a la que adjudicó las obras.

De esa forma, “la empresa es juez y parte” aseguró Pankow, y por ello no “debería incumplir los plazos ni aumentar el costo”.

Explicó que la conformación de la infraestructura con las paradas del Metrobús en el medio de las avenidas que atraviesa y situadas a la izquierda del sentido de la marcha obligan a adquirir autobuses especiales, lo que “impide la competencia” de las empresas existentes.

Por otro lado, la última fase del Metrobús, su entrada en el casco histórico asunceno, es imposible para Pankow, puesto que la infraestructura necesaria “no cabrá en las calles” y los autobuses, que serán articulados, “no pueden hacer giros en las calles del centro”.

Pese a ello, el Gobierno anuncia que continuarán las obras y, a parte de ampliar el plazo de ejecución, exigirá a la empresa que acelere el ritmo trabajando las 24 horas del día.

El Metrobús “así como está es un gran fracaso y buscaremos una nueva metodología de trabajo porque si seguimos haciendo lo mismo, seguiremos fracasando”, aseguró Wiens el pasado viernes, citado en un comunicado del Ministerio de Obras Públicas.

Fuente: EFE