El Gobierno argentino afirmó hoy que "no es el momento oportuno" para la huelga general que han convocado para la próxima semana varios sindicatos del país porque coincide con el "esfuerzo colectivo" que se está realizando para tratar de superar una "crisis sistémica".


“Estamos enviando estos días señales muy claras al mercado que, de alguna manera, están disipando o van a terminar de disipar las dudas sobre nuestra política fiscal, monetaria y cambiaria”, afirmó el ministro de Producción y Trabajo, Dante Sica.

Celebró así que esta semana el dólar comenzara a bajar levemente respecto al peso argentino, después de varios meses de una fuerte devaluación de la moneda local que ha provocado una crisis económica en el país protagonizada también por una elevada inflación que se estima que estará ubicada entre el 42 y el 45 % a fin de año.

Celebró así que esta semana el dólar comenzara a bajar levemente respecto al peso argentino, después de varios meses de una fuerte devaluación de la moneda local que ha provocado una crisis económica en el país protagonizada también por una elevada inflación que se estima que estará ubicada entre el 42 y el 45 % a fin de año.

“Cuando el dólar deja de bailar y de estar todos los días en la tapa del diario, la gente pierde el miedo”, afirmó el funcionario, quien hizo referencia al proyecto de Presupuesto para 2019 presentado el pasado lunes por el Gobierno en el Congreso y en torno al cual, según dijo, por primera vez, existió un “consenso” y un “debate” previos con varios gobernadores.

De esta forma, se articuló un presupuesto “equilibrado” que busca dar “claras señales de equilibrio fiscal” y terminar con el “financiamiento espurio” de las cuentas a través del Banco Central, agregó.

Sica también destacó el acuerdo que negocia el Gobierno con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para acelerar el cobro de parte del crédito de 50.000 millones de dólares concedido en junio por el organismo financiero y que, a su juicio, también permite “eliminar incertidumbres” sobre la política monetaria y cambiaria.

“El mercado tiene una mayor estabilidad, están cambiando las expectativas”, afirmó antes de señalar que, aunque existe “cierto optimismo”, desde el Gobierno siguen siendo “muy cautelosos”.

El ministro fue consultado por la huelga general convocada por la Confederación General del Trabajo de la República Argentina (CGT), la mayor central obrera del país, para el próximo martes 25 de septiembre, que coincidirá con el paro de 36 horas lanzado por las dos divisiones de la Central de Trabajadores de Argentina (CTA) a partir del lunes al mediodía.

“Pensamos que no es el momento oportuno en esta situación que estamos atravesando, donde estamos haciendo un esfuerzo colectivo como para poder superar esta crisis sistémica y que nos permita, de alguna manera, dejar atrás crisis recurrentes”, afirmó Sica, quien hizo hincapié en que “eso no quita” que el Gobierno mantenga el diálogo con los sindicatos.

Para él, ya está habiendo una “recuperación” en algunos sectores de la economía y, de aquí a fin de año, los mercados van a empezar a “calmarse”.

Asimismo, señaló que el programa del Gobierno está dirigido a recuperar la inversión productiva en Argentina “para poder borrar definitivamente el flagelo más grande” que tiene el país, que es “la baja generación de empleo privado”.

“Nos ha condenado en los últimos 35 años a tener 25 a 30 por ciento de empleo informal, que es la contracara de la pobreza”, aseguró Sica, quien insistió en que, para lograr una economía “sólida” es necesario eliminar la inestabilidad macroeconómica pero también “trabajar para volver a recuperar una moneda, bajar definitivamente la inflación” y terminar con el déficit fiscal.

Fuente: EFE