Atención. En plena negociación comercial con el Mercosur, la Unión Europea espera en silencio el resultado de octubre.


Las instituciones de la Unión Europea, en plena negociación comercial con el Mercosur, guardan silencio sobre la crisis económica argentina y las próximas elecciones presidenciales brasileñas, dos eventos que pueden condicionar a largo plazo ese acuerdo comercial.

Bruselas se muestra precavida. Una fuente comunitaria explicó a Clarín que la Comisión Europea no creía conveniente tomar una postura ni ante las medidas que está tomando en materia económica el gobierno de Mauricio Macri ni ante los sondeos electorales que ponen en cabeza en Brasil a un ultra como Jair Bolsonaro.

Varios eurodiputados consultados por este diario pidieron ser contactados de vuelta cuando Brasil tenga un nuevo presidente y rechazaron dar consejos al gobierno argentino sobre qué medidas económicas debería tomar. Una diputada del comité de Asuntos Económicos de la Eurocámara dijo: “Argentina no tiene alternativa al ajuste, nuestro miedo es la crisis política que puede generar”.

Europa escucha así los ruidos que llegan desde el Cono Sur, pero las autoridades europeas no ven por ahora riesgo en la crisis económica argentina ni en los comicios brasileños. El presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, dijo la semana pasada que las consecuencias para Europa de la crisis de las economías emergentes como la argentina o la turca son “muy limitadas”, aunque reconoció que su organismo vigila la exposición de los bancos europeos -principalmente españoles- a la economía argentina.

Javi López, eurodiputado del grupo socialdemócrata y responsable del último gran informe del Parlamento Europeo sobre relaciones políticas entre la Unión Europea y América Latina, dijo a Clarín que Argentina debe a corto plazo “recuperar la credibilidad fiscal”, pero que debe hacerlo “maximizando las políticas de cohesión y evitando la fractura social”.

Este eurodiputado, que sigue muy de cerca la actualidad de América Latina, considera que Buenos Aires debe hacer “un buen diagnóstico de la realidad y no repetir los errores del pasado, dar pasos para una mayor diversificación de la producción y reducir la dependencia de las materias primas”. López ve una parte de las causas de la crisis argentina en la reversión de la política monetaria en Estados Unidos, “más rápida a la vista de la irresponsable política fiscal de Donald Trump”. López cree que esto afecta sobre todo a países como Argentina, “que sigue registrando niveles elevados de deuda externa y desequilibrios fiscales en el sector público. Eso, unido a una elevada dolarización de la economía, deja al país en una posición complicada”.

En cuanto al futuro de Brasil tras las presidenciales de octubre, López estima que “sin entrar a valorar sus decisiones judiciales –en referencia a la condena a prisión del ex presidente Lula da Silva-, es innegable su grave deterioro institucional”.

López deja un recado ante una hipotética victoria de Bolsonaro: “A Europa nos costó decenas de millones de muertos, la práctica destrucción del continente y nuestro absoluto colapso moral aprender esa lección. Desde entonces, Europa emprendió un camino de tolerancia, democracia y cooperación que ha tomado la forma de la Unión Europea. Desgraciadamente parece que muchos, en Europa y en el resto del planeta, parecen tentados a repetir los fatales errores del pasado. La lección es sencilla: el populismo nacionalista, el repliegue reaccionario y la lógica de la auto-afirmación mediante la expulsión nos llevan a un abismo que deberíamos no querer volver a transitar”.

Fuente: Clarín