El diputado ultraderechista Jair Bolsonaro, candidato que lidera los sondeos de intención de voto para las elecciones presidenciales del domingo en Brasil, insistió hoy en que el país no merece ser gobernado desde la prisión, en una referencia al encarcelado expresidente Luiz Inácio Lula da Silva.


El ultraderechista, que ya había publicado el mismo mensaje el miércoles en las redes sociales, insistió en su estrategia de erigirse como el candidato “anti-Lula” y “anticorrupción” y extendió la crítica a Fernando Haddad, elegido por el exmandatario como su sucesor para buscar la Presidencia por el Partido de los Trabajadores (PT).

“Brasil es gigante y honesto. El ciudadano no aguanta más ser masacrado mientras premian a los malhechores. No merecemos ser gobernados desde dentro de la cárcel o por sus ahijados políticos”, afirmó el polémico diputado en el mensaje que publicó este viernes en su cuenta en Twitter.

“De norte a sur, la población exige cambios urgentes. Estamos juntos en ese esfuerzo”, agregó Bolsonaro, polémico por ser un defensor de la dictadura militar que gobernó Brasil entre 1964 y 1985 y por sus declaraciones de tinte machista, racista, homófobo y xenófobo.

Su nuevo ataque a Lula y a su ahijado político se produce a sólo dos días de las elecciones y en medio de la profunda polarización entre el ultraderechista y el socialista de cara a las presidenciales del domingo, las más imprevisibles en las dos últimas décadas.

Bolsonaro es el favorito según las encuestas, con el 35 % de las simpatías, por delante de Haddad, con 22 %.

De acuerdo con los sondeos, el ultraderechista y el socialista serán los dos más votados el domingo, pero, como ninguno conseguirá más de la mitad de los votos, se medirán en una segunda vuelta el 28 de octubre, en la que Bolsonaro aparece con una ligera ventaja (44 % contra 43 %) aunque técnicamente empatado con Haddad en intención de voto.

Haddad asumió como candidato del PT el mes pasado luego de que la Justicia electoral inhabilitara a Lula por estar preso y purgando una condena de 12 años por corrupción ya confirmada en segunda instancia.

El exgobernante, considerado el político más carismático en la historia de Brasil, fue condenado luego de que la Justicia diera como probado que recibió un apartamento de playa como soborno por haber tolerado los desvíos en la petrolera estatal Petrobras.

Bolsonaro, que estuvo hospitalizado la mayor parte de la campaña para recuperarse de las heridas que sufrió al ser acuchillado en un mitin el 6 de septiembre, adoptó las redes sociales como principal medio de comunicación con los electores y las ha usado principalmente para atacar a los Gobiernos del PT y recordar sus escándalos de corrupción.

Esa estrategia le ha permitido canalizar la mayor parte del apoyo de los electores que rechazan al PT.

Según una encuesta divulgada el martes por la firma Datafolha, el 51 % de los brasileños considera que Lula debe permanecer preso, un 8 % cree que tiene que seguir condenado pero en prisión domiciliaria y tan sólo un 37 % defiende su liberación.

Fuente: EFE