La coalición de izquierda criticó hoy la decisión del Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados (JEM) de enjuiciar a los magistrados que anularon las condenas de los acusados por la matanza de Curuguaty, en 2012, en la que murieron 17 personas, y la tildó de "garrote jurídico".


La decisión del JEM de este miércoles se produjo en base a una denuncia de la fiscal general del Estado, Sandra Quiñónez, en agosto, poco después de que la sala penal de la Corte Suprema anulara las sentencias de los once campesinos condenados por la matanza de Curuguaty.

La coalición asegura en un comunicado que con ese procedimiento, el JEM da “muestras claras de una gestión sesgada” y “expone” a la Justicia paraguaya “como viciada, corrompida y manipulada” por “grupos de poder”.

Además, acusa a la fiscal general de “apañar” un proceso que fue “manipulado y viciado”, en referencia a la investigación de la masacre, y de ser “cómplice de la actuación delincuencial” del fiscal que sostuvo el caso.

Los hechos ocurrieron en 2012 durante el desalojo policial de una finca en Curuguaty, en el que murieron once labriegos y seis policías y desembocó en el cese del entonces presidente, Fernando Lugo.

Durante el juicio, la defensa de los campesinos acusados denunció que no existía ninguna prueba que les incriminara y pidieron su absolución.

Se cuestionó además que la Fiscalía no investigara la muerte de los labriegos, y que durante el juicio no se realizó la exhumación de los policías muertos para extraer las balas y determinar su procedencia.

Por otro lado, la investigación de la Fiscalía también fue cuestionada por organismos internacionales como las Naciones Unidas.

Fuente: EFE