Varios senadores del Frente Guasu presentaron a la Cámara Alta un proyecto de ley para elevar el impuesto selectivo al consumo de tabaco del 18 % actual al 30 %, con objeto de contrarrestar el contrabando y mejorar la salud de la población.


De aprobarse el proyecto, sería el segundo aumento en lo que va del año, después de que se elevara del 16 % al 18 % el pasado mayo, cuando la Cámara de Diputados aprobó, modificado, un proyecto de ley que pretendía el mismo alza impositiva que el presentado hoy y que sancionó el Senado.

En concreto, la proposición legislativa establece una tasa mínima del 30 % y máxima del 40 % para todo tipo de artículos relacionados con el tabaco, ya sean cigarrillos o esencias para ser vapeadas, mientras que la legislación actual contempla un mínimo del 18 %, que es la tasa que se aplica, y un máximo del 22 %.

El Frente Guasu asegura que la ley servirá para “reducir” el contrabando de tabaco en un país que, según el proyecto, tiene el mayor índice de ese tipo de negocio ilícito en la región, que “ha ayudado a unos pocos a amasar fortunas”, valiéndose de “vacíos legales y administrativos” y de una “legislación permisiva”.

Así como a establecer medidas de protección de la población ante el tabaquismo y reducir el consumo en niños y jóvenes, que verán su acceso más restringido por el alza del precio.

El documento explica que en los países en los que se han implementado medidas de control del tabaquismo, tanto impositivas como de control de su venta y publicidad, se han logrado “importantes avances en salud pública”, tanto en términos sanitarios, como económicos y de calidad de vida.

El impuesto selectivo al consumo del tabaco ya subió en 2015 del 13 % al 16 %, y de esa cifra se elevó el pasado mayo al 18 %, tras una propuesta similar presentada también por la coalición izquierdista.

En aquella ocasión, durante los debates, algunos parlamentarios oficialistas se opusieron a la ley alegando que supondría la pérdida de puestos de trabajo y señalaron que se trataba de una medida política contra el expresidente, Horacio Cartes, propietario de una importante empresa de cigarrillos.

Según un informe elaborado en 2016 por el Ministerio de Salud Pública, cada año se registran en Paraguay nueve muertes relacionadas con enfermedades provocadas por el tabaquismo y se detectan 1.240 nuevos casos de cáncer por el mismo motivo.

Además, el tratamiento de dichas enfermedades supone al Estado un gasto de 285 millones de dólares, en contraposición a los 64 millones que ese año recaudó por la vía del impuesto al consumo de tabaco, cuando la tasa era del 16 %.

Paraguay es el segundo país de América con la tasa al consumo de tabaco más reducida después de Antigua y Barbuda y el décimo del mundo y contrasta con el de otros países de la región como Argentina, que tiene un tributo del 60 % o Uruguay, con un impuesto que llega al 70 %, según el Frente Guasu.

Fuente: EFE