Unas 600 familias que habitan en los bañados, que bordean la ribera del río Paraguay a su paso por Asunción, se han visto obligadas esta semana a abandonar sus precarias viviendas y trasladarse a zonas más altas ante la crecida del cauce provocada por las intensas lluvias.


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Precarios cubículos de chapa y madera ocupan ya casi por completo la céntrica plaza de Armas de Asunción, frente a la Catedral Metropolitana, en la que, hasta ahora, se han instalado 150 familias procedentes de la Chacarita, el sector más afectado de momento por la crecida, según las autoridades.

Muchas de esas personas abandonaron la plaza hace apenas dos meses, tras otro periodo de inundaciones, y critican tanto la falta de previsión de las autoridades, como el escaso apoyo que reciben al traslado de sus viviendas.

Una de las familias recién llegadas, que aún apilaba sus cosas junto al lugar asignado para ellos por la municipalidad para que levanten su precaria vivienda, lamentaban que se vieron obligados a pagar ellos el transporte por falta de medios de la Alcaldía.

Los damnificados también se mostraron molestos con los medios de comunicación que “sólo buscan la imagen” y ninguno quiso aportar su versión ante la cámara, ya que, como dijo una vecina anciana, “no necesitamos salir en televisión, lo que necesitamos es ayuda”.

Por su parte, Marcos Cáceres, asesor del área social de la municipalidad de Asunción y que trabaja en el realojamiento de las familias de la zona inundada de la Chacarita, aseguró que la crecida no estaba prevista y que ya se encontraban trabajando para “poner en condiciones” una zona cercana más alta que sirviera de “refugio”.

“Pero no nos dio tiempo en dos meses a hacer todo el trabajo”, añadió.

Explicó que “las lluvias intensas en la cuenca media” del río son las que han provocado una crecida que se estima que alcance los 7 metros de altura hasta diciembre, que obligará a evacuar a aún más gente, ya que “a medida que (el agua) sube por centímetros, hay mayor densidad de población hacia la zona mas alta”.

Un problema agravado además porque “cada vez se ocupan zonas más bajas y eso hace que muy rápidamente empecemos a tener gentes evacuadas”, afirmó, y especificó que “en 1992 había evacuados a partir de 5,5 metros de crecida y ahora se empieza a evacuar a partir de 3,8 metros”.

La Dirección de Meteorología e Hidrología (DMH) informó el jueves que las aguas del río Paraguay a su paso por Asunción alcanzaron los 5,5 metros de altura, frente a los 4 metros que marcó el pasado 1 de octubre.

Ante ese nivel, que las autoridades consideran un “punto crítico”, el Gobierno aseguró ese día tras una reunión entre el presidente Mario Abdo Benítez y el intendente de la capital, Mario Ferreiro, que trabaja en un plan de contención para asistir a los afectados.

Cáceres prevé que el desplazamiento de los damnificados se alargue durante meses, como es habitual, debido a que el río Paraguay lo es “de planicie, entonces sube lento y baja lento” y, además, es necesario esperar no a que baje el agua, sino a que la zona esté “en condiciones de habitabilidad”.

Finalmente, aseguró que desde la intendencia “estamos pensando en trabajar ya en soluciones habitacionales definitivas” construidas en zonas altas, puesto que “ya no hay otra salida” porque ya no quedan “espacios de relocalización en las zonas más altas de la ciudad”.

Por ello, la mayoría de los desplazados construyen sus casas en plazas, parques y veredas de algunas avenidas de la capital paraguaya.

Los bañados de Asunción ocupan 16 kilómetros de las zonas bajas en la ribera del río Paraguay y albergan a aproximadamente 26.000 familias en total, según calculan las autoridades municipales. EFE