El Fondo Monetario Internacional (FMI) aprobó hoy ampliar la asistencia financiera al Gobierno argentino hasta los 56.300 millones de dólares, un acuerdo que se había anunciado en septiembre y que estaba pendiente de aprobación.


“El directorio ejecutivo aprobó una ampliación del acuerdo Stand-By que incrementa el acceso hasta aproximadamente 56.300 millones de dólares”, apuntó el FMI en un comunicado después de que los altos cargos del organismo se reunieran hoy en Washington.

Este nuevo pacto, anunciado durante la pasada Asamblea General de las Naciones Unidas, pretende fortalecer el acuerdo “Stand-By” alcanzado entre ambas partes en junio, un programa habitual del Fondo que requiere de una fuerte intervención de la institución multilateral en las políticas económicas nacionales.

En ese encuentro, liderado por la directora gerente del Fondo, Christine Lagarde, el FMI también concluyó la primera revisión del desempeño económico de Argentina en virtud del pacto aprobado el pasado 20 de junio, que tiene una duración de 36 meses.

Este reconocimiento de las condiciones económicas “permite a las autoridades (argentinas) obtener aproximadamente 5.700 millones de dólares, lo que eleva los desembolsos totales desde junio hasta unos 20.400 millones”, de acuerdo a la nota del FMI.

Además de los 7.100 millones adicionales, el nuevo pacto contempla un anticipo de 19.000 millones -8.000 para este año y 11.000 para 2019- de los desembolsos previstos para 2020 y 2021 en el programa acordado hace cuatro meses, de acuerdo a información revelada en septiembre.

“Las autoridades (argentinas) han solicitado usar esta financiación del FMI como apoyo presupuestario”, aclaró el organismo multilateral.

La luz verde del FMI al acceso a estos fondos llega un día después de que el Congreso de Argentina aprobara este jueves los presupuestos de 2019, con 138 votos a favor, 103 en contra y 8 abstenciones.

La propuesta del Gobierno de Mauricio Macri, que aún debe ser aprobada por el Senado, supone un aumento de impuestos y recortes impopulares para alcanzar el compromiso de déficit fiscal cero adquirido con el FMI.

Tras la abrupta devaluación del peso en abril y mayo pasados -que llevó a Argentina a pedir el crédito al FMI para acelerar las reformas encaminadas a reducir el alto déficit fiscal, que según Macri, hace al país más vulnerable financieramente-, a mediados de agosto se agravó la situación con un nuevo ciclo de caídas de la moneda.

Por ello, el presidente anunció la necesidad de acelerar los cobros del préstamo para asegurarse la financiación de sus compromisos de pago de deudas en 2019 y lograr el próximo año el “déficit cero” en sus cuentas públicas. EFE