Macacos, leones o elefantes están más cerca de dejar de ser usados en circos en Portugal, donde el Parlamento acaba de dar el último paso antes de vetarlos definitivamente en este tipo de espectáculos.


Los diputados han estudiado con detalle y aprobado un proyecto de Ley que acaba con su participación en eventos circenses y que, para ser definitivo, deberá ser aprobado en una última votación en plenario en una fecha aún por determinar.

El texto, consensuado con el animalista PAN, el gobernante Partido Socialista y el marxista Bloco de Esquerda, establece una moratoria de seis años para la desaparición total de estos animales de las carpas, apuntó hoy el diputado único del PAN, André Silva.

Macacos, elefantes, tigres, leones, osos, focas, cocodrilos, serpientes o avestruces son algunos de los animales que dejarían de verse en los circos lusos, que podrán entregarlos al Estado a través de un programa gubernamental que, a cambio, otorgará “incentivos financieros”.

Tras este proceso, las especies continuarán su vida en “centros de acogida”.

Las compañías circenses portuguesas se han manifestado contra la eventual prohibición de animales salvajes en los circos, bajo el argumento de que contribuyen a la “preservación de la diversidad”.

Sin embargo, los diputados han mostrado que hay consenso suficiente para que la medida acabe por salir adelante, previsiblemente en diciembre. EFE