La selección paraguaya de fútbol sala talla baja compartió este martes con el presidente de Paraguay, Mario Abdo Benítez, su triunfo en la primera Copa América de fútsal de Talla Baja que se jugó en Argentina el pasado fin de semana y en la que se impusieron al equipo anfitrión por 3-0 en la final.


Los jugadores llegaron al Palacio de López, sede de Gobierno, con su trofeo en la mano, dispuestos a comentar su hazaña con el mandatario y a informarle también de las dificultades que vivieron en el día a día de los entrenamientos.

La victoria ante la selección argentina fue la coronación de un camino alejado del reconocimiento y las ayudas en el que los miembros del equipo se marcaron como objetivo llegar a la competición y llevar la Copa a Paraguay.

Antes de eso, se sucedieron tres meses y medio de entrenamientos a los que no todos podían acudir por falta de recursos económicos, como señaló hoy tras el acto en Palacio el director técnico del equipo, Raúl Arviniagaldez.

“En este último tramo tuvimos ayuda, porque en los primeros meses había jugadores que no tenían para su pasaje, y colaborábamos todos”, recordó el entrenador.

Por eso, la visita a Abdo Benítez también pretendía llamar la atención sobre su situación, tanto la de los jugadores como la de las demás personas de talla baja ajenas a esta recién estrenada fama de la selección.

El capitán del equipo, Julio Amarilla, aseguró después que el presidente se había comprometido a ayudarles en cuestiones de “inclusión, solidaridad y trabajo”.

Sin embargo, esa no fue la única promesa que consiguieron de Abdo Benítez, ya que también lograron acordar con él un partido amistoso que se jugará en las próximas semanas en Mburivicha Roga, la residencia presidencial.

Abdo Benítez tendrá que preparase para enfrentarse entonces a un rival que en semifinales se impuso por goleada a Norteamérica, selección integrada por estadounidenses y canadienses, con un resultado de 8-0.

La final tampoco fue fácil para los paraguayos ya que sus contrincantes argentinos les crearon “muchos problemas”, como rememoraba hoy Amarilla.

No obstante, los paraguayos contaban a su favor con la “garra guaraní, que también está en la talla baja” y con el aliento de más de 400 compatriotas residentes en Argentina que acudieron a la grada para animarles.

“Pasamos mal y ellos nos llevaban comida paraguaya y no podíamos comer porque teníamos que jugar”, comentó el capitán como anécdota.

A ellos y al resto de paraguayos fue dedicado este primer triunfo de la selección de talla baja, que busca ahora celebrar la próxima Copa América en el país.

La primera edición Copa América de Talla Baja comenzó en coincidencia con el día mundial de las personas de talla baja, el 25 de octubre, y finalizó el domingo 28 con el triunfo de Paraguay ante Argentina.

La competición citó a ocho selecciones americanas, con banderas argentinas, bolivianas, brasileñas, chilenas, colombianas, peruanas, paraguaya, el combinado de EE.UU. y Canada y a una selección invitada que fue Marruecos.