Para su 7º concierto del Ciclo de Abonos, a realizarse el 1º de noviembre en el Teatro Municipal, la Orquesta Sinfónica de la Ciudad de Asunción (OSCA) presentará el Festival Beethoven con su monumental “Concierto para violín” y el “Triple concierto”, con la presencia de la prestigiosa violinista norteamericana Erica Richardson, Valentina Díaz-Frenot en el piano y Cruz Almao en el cello.


Al podio de la OSCA el maestro  venezolano Jorge Luis Uzcátegui.

Organizado en forma conjunta por la Dirección de Cultura y Turismo de la Municipalidad de Asunción y la Sociedad Filarmónica de Asunción, este concierto  cuenta con el apoyo de la FUNDACIÓN ITAÚ y PETROBRAS.

Entradas: Adultos Gs. 25.000 – Paraíso: Gs.  10.000 – Estudiantes: 2.000. Consultas y reservas: Sociedad Filarmónica de Asunción: Cerro Corá 848 e/ EE.UU y Tacuary

Concierto para violín

El único concierto para violín escrito por Beethoven fue compuesto en 1806, una obra fundamental en el repertorio de los grandes conciertos para dicho instrumento, siendo uno de los más interpretados y grabados en el mundo. La obra se estrenó el 23 de diciembre de 1806 en el Theater an der Wien de Viena dedicando la composición al destacado violinista Franz Clement, amigo del compositor. Existen indicios de que Beethoven concluyó la composición de la obra la misma tarde del día del estreno, por lo que Clement tuvo que leer a primera vista su parte en la actuación. Según testimonios el violinista, molesto por tal situación, entre la pausa del primer al segundo movimiento de la obra, interpretó una composición propia.

La obra no tuvo buena aceptación a comienzo por parte de los espectadores, y el concierto fue interpretado muy pocas veces en su tiempo. Recién en 1844, el célebre violinista Joseph Joachim lo revivió con una primera ejecución bajo la dirección de Félix Mendelshonn despertando el interés en forma creciente.

Triple Concierto

Aunque esta composición no es interpretada con frecuencia en los programas de conciertos, a pesar de su extraordinaria belleza, tiene el mérito de ser conocido como el primer concierto concebido como “triple concierto” en el ámbito del clasicismo. Fue publicado en 1807 con el título “Grande Concerto Concertante”. La obra reclama tres solistas de nivel excepcional y su espíritu se remonta a los tiempos de la sinfonía concertante; inconfundiblemente  Beethoveniano es el segundo movimiento “Largo”, mientras que el “Rondó Alla Polacca”, del final, no solo es una pieza de alto virtuosismo sino una página rica de ideas exquisitas y contagiante sonoridad. El tratamiento de los solistas a veces es brillante y otras contenido, respondiendo a una energía expresiva que no merece la consideración inferior de esta obra en relación a las grandes composiciones del gran compositor alemán.