El canciller Luis Alberto Castiglioni, informó hoy de que envió una carta al presidente israelí, Benjamin Netanyahu, para manifestarle que Paraguay mantendrá en la ONU su respaldo a los intereses de Israel, al tiempo que lamentó el cierre de la embajada de ese país en Asunción.


Israel cerró su legación diplomática en Paraguay después de que el Gobierno de Mario Abdo Benítez decidiese devolver su embajada en Israel a su emplazamiento original en Tel Aviv, tras haber sido trasladada por el Ejecutivo anterior a Jerusalén en mayo pasado, siguiendo los pasos de Estados Unidos y de Guatemala.


El ministro de Exteriores explicó a los medios, tras una reunión con una delegación de eurodiputados, que la misiva a Netanyahu expresa “toda la voluntad política del Gobierno” de “fortalecer” sus vínculos con un “país hermano y amigo” y de respaldar los “derechos legítimos” de Israel ante la comunidad internacional en Naciones Unidas.

Castiglioni reiteró que Paraguay es “uno de los países que siempre ha respaldado las posiciones de Israel ante la ONU, y eso no va a cambiar en absoluto”.

Sobre el cierre de la embajada israelí en Asunción, manifestó que “esperamos que en poco tiempo” se reabra de nuevo.

Asimismo, la carta recoge que Paraguay, “a través de su embajada en Tel Aviv, va a seguir trabajando” con las autoridades israelíes para que la relación entre ambos países “alcance nuevamente sus mejores niveles”.

La misiva fue enviada el pasado 22 de octubre, según confirmó el canciller, quien dijo que “ya ha sido entregada”, aunque aún no ha recibido respuesta de las autoridades hebreas.

Las relaciones entre ambos países se tensaron a principios de septiembre tras el anuncio del nuevo Gobierno paraguayo de devolver su embajada ante Israel a Tel Aviv, en un giro de su política exterior que rechaza la unilateralidad y respeta el derecho internacional, según explicó el Ejecutivo en aquella ocasión.

Israel reaccionó cerrando su embajada en Asunción y cancelando los programas de cooperación bilateral con el país sudamericano, el único, junto a Guatemala, que siguió los pasos de Estados Unidos. EFE