La Cámara de Senadores aprobó hoy un Código de Ética interno que regulará las normas de conducta en el ejercicio del cargo parlamentario con objeto de evitar prácticas como el empleo de familiares a cargo del Congreso o las faltas de respeto entre los senadores, según informó la Cámara Alta.


El proyecto, que fue presentado por el senador Derlis Osorio, recoge varias directrices encaminadas a que la conducta de los parlamentarios sea ejemplar y acorde con “los valores que inspiran al Estado democrático de derecho”, así como numerosas prohibiciones sobre comportamientos o actividades indebidas.

El Código prohíbe emplear, de forma remunerada o no, en el servicio parlamentario a familiares hasta el cuarto grado de consanguinidad o segundo de afinidad, además de utilizar su influencia para favorecer en cualquier ámbito a parientes y amigos.

El documento impide explícitamente que los senadores se beneficien “directa o indirectamente” de contratos otorgados por la administración pública, ni que realicen actividades laborales que entren en conflicto con el ejercicio de su cargo.

Tampoco podrán obtener ventajas en transacciones financieras, utilizando información privilegiada, ni deberán aceptar regalos cuando “razonablemente se presuma” que buscan influir en la labor legislativa del parlamentario.

Prohíbe a los senadores además, disponer del servicio del personal subalterno, para fines personales, familiares o en beneficio de terceros.

Por otro lado, establece que el cargo parlamentario es “incompatible” con un comportamiento que “atente contra el orden público” y las “buenas costumbres”, así como que los senadores deben “evitar” dar un “trato preferencial” a familiares o conocidos en la “realización de trámites” ante la administración pública.

Obliga además a que declaren sus vinculaciones referidas a intereses económicos cuando la Cámara así lo requiera. EFE