Los pueblos indígenas, con sus conocimientos tradicionales, tienen muchas lecciones que dar al resto del mundo para lograr sistemas alimentarios sostenibles, afirmaron expertos internacionales reunidos en Roma.


La directora de Nutrición de la Organización de la ONU para la Alimentación y la Agricultura (FAO), Anna Lartey, aseguró en un seminario que los indígenas, que viven “en simbiosis con el medioambiente”, pueden contribuir a mejorar los “defectuosos” sistemas que han llevado a varios miles de millones de personas a sufrir malnutrición.

Aseguró que esos pueblos autóctonos contribuyen al 80 % de la biodiversidad del planeta y, frente a los modelos industriales centrados en la producción y la utilización de químicos, ofrecen alternativas como cadenas cortas de alimentación (cultivando cerca de los hogares) y productos más saludables.

La directora general del centro de investigación Bioversity International, Ann Tutwiler, instó a incluir a los indígenas en las decisiones políticas y evitar los daños a la biodiversidad, como los que afectan al 93 % de las especies vegetales.

Puso el ejemplo de una comunidad de Nepal que, con el apoyo de su centro, está reforestando los bosques, diversificando la producción, restaurando los suelos y optando por alimentos orgánicos con el fin de proteger las especies.

“Es necesaria la evidencia científica para valorar por su contenido nutricional” los alimentos nativos, aseguró Barbara Burlingame, de la Universidad de Massey (Nueva Zelanda), que se refirió a ciertas variedades de banana con más carotina que la que tradicionalmente se exporta.

También mencionó los sistemas tradicionales arroceros en algunos países, que han favorecido el aumento de las poblaciones de peces y mariscos.

A lo largo de los siglos, los indígenas han aprendido, además, a tratar los alimentos para eliminar de ellos posibles sustancias contaminantes, como el caso de un maíz fermentado en Ghana que requiere cinco días de preparación.

“El mundo no nos puede ignorar”, dijo Phrang Roy, del pueblo Khasi de la India y coordinador de una asociación en favor de la biodiversidad agrícola, quien denunció las “amenazas a la autonomía de sus tierras” por parte de grandes actores en busca de recursos naturales.

El profesor español y antiguo funcionario de la FAO José Esquinas llamó a no perder “la ética y los valores” de esas comunidades, cuyo “arsenal de plantas es necesario” para afrontar el cambio climático y la creciente uniformidad de los cultivos, ya que hoy solo se comercializan 150 especies frente a las cerca de 7.000 que se han consumido históricamente. EFE