El gasto educativo en Paraguay es bajo en comparación con los países de su entorno y los resultados obtenidos por los estudiantes en las pruebas estandarizadas son "mucho más bajos" en relación a ese gasto, según se desprende de un informe del Banco Mundial.


El estudio, publicado en Asunción, realiza una revisión de la eficiencia del gasto público en Paraguay respecto a su efectividad en las áreas sociales.

En términos generales el documento revela que, aunque el país “ha aumentado su gasto en el área social en los últimos 15 años”, ese incremento “no se ha traducido en mejores resultados en los indicadores”, según explicó uno de los expertos que han elaborado el informe, Matteo Morgandi.

En lo que respecta al sector educativo, el Banco Mundial destaca la baja inversión en educación equivalente al 3,4 % del PIB, inferior al 5,4 % de los países con ingresos similares, según los datos aportados por el informe y correspondientes a 2016.

No obstante, el organismo hace hincapié en la baja eficiencia de ese gasto y advierte de que Paraguay “solo está generando el 52 % de aprendizajes” que podría generar en relación a su gasto y que en el segundo ciclo de la educación básica el nivel desciende al 27 %.

Morgandi aseguró en ese sentido que “el desafío” de Paraguay para mejorar la educación está relacionado con “la desconexión entre las pruebas de resultados” y la calidad del aprendizaje.

Señaló que para mejorar cualitativamente el aprendizaje, se deben crear “incentivos para los docentes”, así como dotar a los maestros de “apoyo” para que “sepan mejorar la calidad”.

Entre otros problemas indica también la “complejidad” del sistema de financiación de la educación, que le recomienda simplificar, así como que la mayoría de las infraestructuras educativas “no cumplen con los requerimientos mínimos e insumos básicos para operar”, por lo que sugiere un “Plan Nacional” que aborde el problema.

Para mejorar la eficacia del gasto y la calidad del aprendizaje, el Banco Mundial recomienda al país suramericano que fortalezca las políticas pedagógicas, así como las destinadas a la capacitación y mejora de la dotación del personal docente y los incentivos que reciben, y redistribuir el gasto entre niveles educativos.

El informe fue presentado por la representante del Banco Mundial en Paraguay, Celia Ortega, que insistió en la “importancia y urgencia” de mejorar las inversiones en las áreas sociales, aunque recordó que los resultados se verán “a largo plazo”.

Ortega indicó que según el “índice de capital humano” desarrollado por la institución, actualmente con el nivel de gasto social “un niño paraguayo, cuando sea adulto solo podrá desarrollar un 53 % de su potencial”.

Al acto también acudieron los ministros de Educación, Eduardo Petta; Salud, Julio Mazzoleni; Desarrollo Social, Mario Varela; y Hacienda, Benigno López, quien se comprometió, en nombre del Gobierno, a acometer “reformas importantes” para mejorar en el futuro la eficiencia del gasto social. EFE

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