El centro de Asunción se vistió de naranja para concienciar a los paseantes del flagelo que representa para la sociedad la violencia hacia las mujeres, en un país en el que hasta la fecha se han registrado 48 feminicidios, según los datos del Ministerio de la Mujer.


Una cifra que para la ministra de la Mujer, Nilda Romero, “preocupa tremendamente”, como reconoció ante los medios poco antes de comenzar las actividades centrales de este acto.

“Tenemos 48 casos de feminicidio. El año pasado, al término, fueron víctimas 50 mujeres y todavía no estamos finalizando. Estamos en un momento muy difícil porque es en estas fechas de fin de año cuando con el tema del alcohol se produce mayor violencia”, alertó.

El acto de ayer en el centro de Asunción se adelantó al “Día Internacional para la Erradicación de la Violencia contra las Mujeres”, fijado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) el 25 de noviembre y con el naranja como color de reivindicación.

La representante de la ONU Sofía Cardozo recordó que la violencia contra ellas procede de “relaciones desiguales de poder entre hombres y mujeres, construidas socioculturalmente y con la creencia generalizada de la supremacía de lo masculino sobre lo femenino”.

Con lentitud, esas relaciones de poder empiezan a deconstruirse y cada vez son más las mujeres que detectan la violencia en comportamientos hasta ahora cultural y socialmente tolerados.

El Ministerio de la Mujer recibió desde enero más de 15.000 consultas de mujeres sobre atención jurídica y psicológica, lo que para la ministra es una muestra de que “están más empoderadas y están denunciado”, aunque reconoció que todavía existen reticencias y desconocimiento en el interior del país.

“Que las mujeres sepan dónde tienen que ir, qué tienen que hacer y no tolerar más violencia”, recalcó Romero.

Para ello, el Ministerio de la Mujer instaló hoy en el centro de Asunción una unidad de Ciudad Mujer Móvil, un camión que se desplaza por el país para ofrecer atención sanitaria integral, formación en equidad, educación infantil, consejos sobre empoderamiento económico y atención a la violencia contra las mujeres.

Además, también se habilitó un espacio con carteles que recopilaban frases enraizadas en la sociedad y humillantes para las mujeres como “No sabes hacer bien”, “Te vistes como para que te miren otros” o “No sabes ni cocinar, ni para eso sirves”, entre otros comentarios machistas y amenazas.

Junto a ello, diferentes expositores alertaban de los distintos tipos de violencia hacia las mujeres, que no se limita a la violencia física y que puede esconderse detrás de la economía, el trabajo o los estudios.

En el caso de la violencia económica hacia las mujeres, Patricia Hayes, responsable de uno de los estand, explicó que en el caso de Paraguay predomina el control hacia las mujeres a través de la manutención de los hijos.

“Un indicador importante es el tema de la manutención de los hijos. Ahí nos damos cuenta de cómo el hombre no solo no se hace cargo de la manutención, sino cómo presiona muchas veces para que la mujer no lo deje”, aseguró Hayes.

Asimismo, destacó la importancia de empezar a concienciar de la independencia económica desde la escuela, ya que si bien cada vez son más las mujeres que acceden al mercado laboral y compaginan esa actividad con su vida familiar, muchas todavía abandonan el trabajo cuando se casan.

También instaló su carpa el Consultorio Jurídico Feminista, una iniciativa surgida en 2017 entre un grupo de abogadas, psicólogas, trabajadoras sociales y comunicadoras.

Una de sus responsables, Macky Pereira, señaló que su objetivo es “llenar el vacío que todavía existe desde el Estado”, que mantiene “una concepción muy machista y patriarcal de la mujer”.

Pereira reconoció que aunque existen leyes que protegen a las mujeres, todavía falta un cambio en la mentalidad social.

“Desde el consultorio partimos de la idea de que las leyes no cambian la cultura, son una herramienta de protección, pero tenemos que hacer trabajo en los dos frentes”, añadió.

Fuente: EFE

Compartí: