Funcionarios técnicos del Archivo Nacional, dependiente de la Secretaría Nacional de Cultura (SNC), así como del Instituto Nacional de Tecnología, Normalización y Metrología (INTN) y de la Facultad de Ciencias Químicas de la Universidad Nacional de Asunción (UNA), realizan una semana de capacitación con una experta bióloga ambiental chilena.


Las jornadas instructivas, iniciadas el pasado lunes 3 de diciembre y que se extenderán hasta el jueves 6, forman parte del acuerdo de cooperación entre el Archivo Nacional y el Archivo Nacional de Chile a través de la Embajada del país andino en Paraguay.

Con el tema “Asesoría para estudio de carga microbiológica en el aire” y “Capacitación sobre biodeterioro de patrimonio bibliográfico y documental; mecanismos y prevención”, la biología ambiental María Fernanda Espinosa Ipinza, estructuró en varias etapas el trabajo.

Primeramente se hizo un intercambio de experiencias, reconocimiento de los espacios y planeación de tareas para la toma de muestras en el Archivo Nacional, luego la verificación de los espacios de la Biblioteca Nacional del Paraguay, seguido de un minucioso muestreo en el depósito donde se conservan los antiguos documentos del período colonial, que datan desde 1524 hasta 1870, y la documentación correspondientes al año 1900, que pertenecieron al Ministerio de Justicia e Instrucción Pública, conocida hoy en día como el Ministerio de Educación y Ciencias.

Durante el último día de actividad se desarrollará, el curso de capacitación “Biodeterioro del Patrimonio Bibliográfico y Documental: Mecanismo y Prevención”, que se dará inicio a las 09:00 horas de este jueves 6 de diciembre, en el Archivo Nacional, y que contará con la presencia del ministro de la SNC, Rubén Capdevila, así como el embajador de Chile,  Mauricio Ugalde y la cónsul chilena, María Eugenia Urcelay.

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María Fernando Espinosa Ipinza, es bióloga ambiental del Archivo Nacional de Chile y del Centro Nacional de Conservación y Restauración del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural del Gobierno de Chile, dependiente del Ministerio de las Artes, las Culturas y el Patrimonio del país andino.

La especialista explicó que realiza una asesoría para el estudio de carga microbiológica en el aire, que consiste en una experiencia piloto que se lleva a cabo en el Archivo Nacional en conjunto con el INTN y la UNA para hacer una medición de la carga microbiológica en el aire en estos espacios cerrados como son el depósito y las salas donde trabajan los funcionarios de la institución.

Explicó que con este procedimiento, por un lado, se busca conocer los datos ambientales, obteniendo la información acerca de cómo se enfrentan los trabajadores a estos espacios cerrados, en términos de salud, y si la carga microbiana es muy alta, y qué efectos en la salud podrían producir.

Por otro lado, también entrega información sobre qué tan resguardados están los documentos que se encuentran depositados en esos espacios, ya que al haber una carga alta, sumado a condiciones de humedad relativa y temperaturas altas, se pueden generar proceso de deterioro por acción biológica, remarcó la profesional.

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“Se trata de un estudio exploratorio en su primera fase, pero es un estudio que se va a desarrollar durante todo el 2019, cada 3 meses, hay profesionales técnicos del INTN y la Universidad Nacional que van a hacer este mismo proyecto que estamos haciendo acá, en distintas campañas, entre marzo y diciembre, 4 veces en el año y se van a recoger estos datos para poder concluir, si es que efectivamente la carga es muy alta, y si hay posibles efectos sobre la salud y los materiales, o bien si es que la carga es adecuada para el trabajo”, manifestó.

En diciembre de 2019 se tendría el resultado, aseguró la bióloga chilena, aunque adelantó que con el muestreo realizado, “se podrá tener una pequeña fracción, como una foto instantánea de lo que pasa en este espacio en particular, pero ya el próximo año deberíamos tener todas las estaciones registradas, entonces deberíamos evaluar todas las variables”, agregó.

Similar trabajo se realizará en la Biblioteca Nacional del Paraguay, pero ya a cargo de los funcionarios del INTN y la UNA. “Lo que hicimos ahora fue montar esta experiencia piloto para que ya en marzo, el INTN se encargará de hacer los muestreos en el Archivo, y la gente de la UNA hará los muestreos en la Biblioteca, entonces van a ir de forma paralela trabajando con los mismos materiales, generando los datos como para llegar a una conclusión”, indicó María Fernanda Espinosa.