La homilía de monseñor Ricardo Valenzuela en la misa central de Caacupé se centró en el valor de la familia, temas sociales y los problemas del país. Aquí, un resumen de las frases más fuertes:


“Hemos vivido un 2018 muy agitado, si algo nos quedó claro en el ámbito moral es que la vida de los sacerdotes no siempre recorren el cause del evangelio. Por los abusos a menores pedimos perdón“.

“La vida de sacerdotes y religiosas no siempre corre por los cauces del evangelio. Nos apartamos por los errores, por los delitos y abusos de menores. Pedimos perdón, rogando que los delitos se denuncien ante la justicia”

“La Iglesia no es lugar para delinquir”.

“Basta ya, basta a la desvergonzada corrupción e impunidad”.

“Se puede ser pecador pero no corrupto”.

La Ley no es igual para todos, es sabido que los políticos manejan los organismos de justicia”.

El país está cansado de esta clase de autoridades, cansados de la injusticia, cansado de la falta de empleo. Cansados de los egoístas que buscan solo su satisfacción individual, cansados de los que abusan del poder, de los que abusan y suprimen conciencias ajenas, cansados de los que abusan de los niños y jóvenes. Cansados de los que enseñan a los niños y niñas a ir en contra de su propia naturaleza. Cansados de la pornografía, delincuencia, secuestros y homicidios. Del cultivo cada vez más crecientes de drogas y tráfico impune. Cansados de la corrupción sin límites que parece no tener fin, a eso le decimos basta ya“.

Una nación se sentencia a si misma cuando sus líderes legalizan lo malo y borran lo bueno, así lo decía Martin Luter King”.

“Tu eliges un Paraguay sumido en la corrupción o eliges un Paraguay honesto. Compatriotas: tu eliges. Paraguay despierta, ponte en pie y manos a la obra en pos del país de nuestro sueño”.

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