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La homilía del monseñor Ricardo Valenzuela en la misa central de Caacupé se basó en el valor de la familia, los temas sociales y los problemas del país como la corrupción. Abordó un punto muy cuestionado a la Iglesia Católica: el abusos de menores en manos de sacerdotes y por lo cual el obispo de la Diócesis pidió perdón.


“Muchos de ustedes hicieron un gran sacrificio viniendo desde lejos a pie para cumplir la promesa con nuestra madre”, inició diciendo el monseñor Valenzuela durante su homilía.

El punto esencial fue el momento en cual el obispo de la Diócesis de Caacupé reconoció las falencias dentro de la Iglesia y los casos de abusos a menores por parte de los religiosos. “La vida de sacerdotes y religiosos no siempre corre por los cauces del evangelio”, refirió.

“Por los abusos a menores pedimos perdón”, ratificó.

Por otro lado, Valenzuela abordó también la situación social y política de nuestro país. Llamó a mirar al interior de la sociedad, “nos lastima y preocupa la situación de injusticia social y económica de la población”, sostuvo.

En ese sentido, criticó duramente la corrupción imperante en gran parte de la clase política y las instituciones públicas. “Esto nos lleva a decir basta ya. Basta a la desvergonzada corrupción e impunidad a la que se ha llegado”, lanzó.

“Miremos la casa de Astrea, la casa de la justicia, ya no podemos permanecer impasibles. La ley no es igual para todos, es sabido que algunos políticos tienen sometidos a jueces y fiscales por mecanismos ejercidos por ellos mismos”, cuestionó.

“Hay que recuperar de manera urgente la credibilidad perdida. El país está cansado, el pueblo está cansado de esta clase de autoridades, cansado de la injusticia”, recalcó.

Criticó a los que oprimen y compran “consciencias ajenas”, de los que “negocian sectorialmente los intereses del país”.

“Cansado de la corrupción generalizada que parece no tener límites. A eso le decimos ¡Basta ya!”, aseveró.

De la misa central de Caacupé participaron el presidente Mario Abdo y la primera dama Silvana López Moreira, además de varias autoridades del Gobierno y legisladores.

 

Las frases más trascendentales del monseñor Ricardo Valenzuela en la misa central de Caacupé

“Vemos con mucho optimismo el camino hasta ahora.Los jóvenes son generosos y sensibles a las causas nobles, sin embargo le temen a una vida sin sentido, paraísos engañosos de la droga, el alcohol y los excesos”.

“Hemos vivido un 2018 muy agitado, si algo nos quedó claro en el ámbito moral es que la vida de los sacerdotes no siempre recorren el cause del evangelio. Por los abusos a menores pedimos perdón”.

“La Iglesia no es lugar para delinquir”.

“Nos lastima y preocupa la crisis de la vida pública y privada, de la situación de injusticia social y económica, la actuación de autoridades y políticos con comportamientos inadecuados”.

“Esto nos lleva a decir, basta ya, basta a la desvergonzada corrupción e impunidad. Miremos la casa de Astrea”.

“La Ley no es igual para todos, es sabido que los políticos manejan los organismos de justicia y estamos sometidos a la justicia por manos propia”.

“Hay que recuperar de manera urgente la credibilidad perdida, los representantes se han alejado de los temas centrales”.

“LLevan a sus espaldas tráfico de influencias, salarios altos y otras cosas. El país está cansado de esta clase de autoridades, cansados de la injusticia, cansado de la falta de empleo”.

“Cansado de los egoístas que buscan solo su satisfacción individual, cansados de los que abusan del poder, de los que abusan y suprimen conciencias ajenas”.

“Cansados de los que abusan de los niños y jóvenes. Cansados de los que enseñan a los niños y niñas a ir en contra de su propia naturaleza”.

“Cansados de la pornografía, delincuencia, secuestros y homicidios. Del cultivo cada vez más crecientes de drogas y tráfico impune”.

“Cansados de la corrupción sin límites que parece no tener fin, a eso le decimos basta ya”.

“Las instituciones y organizaciones mueren de arriba hacia abajo, cuando el líder no es honesto se empieza a pudrir de arriba hacia abajo”.

“Nos preguntamos para qué sirve la tecnología mas avanzada si los líderes y las personas en los puestos claves no tienen integridad, no son honestos, no sirven para liderar”.

“Un líder sin integridad y sin honestidad es un líder débil”.

“Una persona íntegra es aquella que siempre hace lo correcto”.

“Decimos una vez más con las palabras de Cristo Jesús. necesitamos hombres nuevos, nueva levadura”.

“Ya no es posible vivir la santidad solo al interior de la comunidad eclesial, sino sacarla a todas las esferas de la vida social”.

“Martin Luther King dijo que un líder se destruye cuando una nación legaliza o malo y prohíbe lo nuevo”.

“Paraguay despierta, ponte en pie y manos a la obra en pos del país de nuestro sueños”.

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