El expresidente Horacio Cartes fue citado a declarar este viernes ante la comisión parlamentaria que investiga las actividades del cambista brasileño acusado de lavado Darío Messer, pero varios de sus aliados políticos se mostraron en contra de que acuda y creen que es persecución política.


A día de hoy, Cartes (2013-2018) sigue sin pronunciarse en público sobre su presencia o no ante la comisión, ante la cual ya han declarado, entre otros, quien fuera su jefe de Gabinete, Juan Carlos López Moreira, o su ministro de Hacienda, Santiago Peña.

La comisión se formó para investigar las actividades en Paraguay de Messer, imputado y declarado en rebeldía por la Fiscalía, además de amigo personal de Cartes, según reconoció López Moreira.

La Fiscalía sostiene que el cambista, su hijo y un primo de Cartes habrían realizado operaciones irregulares en el país por un monto de 40 millones de dólares y a través de tres empresas de las que eran accionistas.

Esta semana, varios aliados políticos de Cartes expresaron a los medios locales que el exmandatario no debía de presentarse por tratarse de una persecución política a su persona.

También cuestionaron a esa comisión y al senador que la preside, Rodolfo Friedmann, que al igual que Cartes es miembro del gobernante Partido Colorado.

Sin embargo, Friedmann pertenece a Colorado Añetete, el sector del partido que preside el actual presidente del país, Mario Abdo Benítez, una corriente que está enfrentada a la de Cartes.

Ya en septiembre, Friedmann pidió a sus colegas de la Cámara Alta que instaran a la Fiscalía a investigar a Cartes por un presunto delito de lavado de dinero, pero la propuesta fue rechazada por el Senado.

Sobre la comparecencia de Cartes, esta semana el ministro del Interior, Juan Ernesto Villamayor, dijo que el expresidente tiene la “obligación constitucional” de concurrir ante la comisión.

Cartes fue citado por esa comisión luego de que Raquel Cuevas, exfuncionaria de la Secretaría de Prevención de Lavado de Dinero o Bienes (Seprelad), declarara este lunes que el exmandatario figura dentro del reporte final del ente sobre Messer, de junio de 2017.

Messer se encuentra prófugo y es buscado en Brasil por operaciones millonarias de lavado de dinero que habrían movido 1.600 millones de dólares en 52 países.

Ello desde que el pasado mayo se realizara en Paraguay, en seis estados brasileños y en Uruguay, una operación de captura internacional que dio como resultado 33 detenciones en los dos último países.

De acuerdo con las investigaciones de la Fiscalía de Brasil, Messer recibía el 60 % de los beneficios de las operaciones de cambio, pues era el responsable de aportar recursos y dar lastre a las operaciones.

Un año antes la Corte Suprema de Justicia otorgó la nacionalidad paraguaya a Messer, tras una residencia ininterrumpida en Paraguay desde 1993.

La Corte le retiró la nacionalidad en mayo, tras destaparse el caso.

Fuente: EFE

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