Río de Janeiro espera que unos 2,7 millones de personas asistan a su tradicional "Reveillon", la fiesta con la que se da la bienvenida al Año Nuevo y que tradicionalmente celebra en Copacabana, la icónica playa de la ciudad más emblemática de Brasil.


La Alcaldía de la “cidade maravilhosa” espera superar los 2,5 millones de personas que asistieron a la celebración del Año Nuevo en 2017, con lo que se calcula un movimiento económico de unos 700 millones de dólares.

Con una ocupación hotelera que ya llega al 85 %, el ayuntamiento ya tienen listas las medidas de logística y seguridad para el evento que este año ofrecerá un espectáculo de fuegos artificiales de 14 minutos, más de diez horas de conciertos musicales y un juego de luces y sonido que dará vida al emblemático Cristo Redentor.

La ocupación hotelera hizo con que las autoridades elevaran su proyección de público hasta 2,7 millones este jueves, ya que inicialmente sólo se esperaban poco más de 2 millones de personas.

La quema de los fuegos artificiales se realizará desde diez balsas, con un total de 16,9 toneladas de juegos pirotécnicos que, acompañados por música, cubrirán el cielo de colores.

Artistas como Gilberto Gil, Marco Vivan, la banda de Ipanema, Baby do Brasil o el dj Dakid, entre otros, se darán cita el 31 de diciembre en Copacabana para dar la bienvenida al 2019.

Un total de 1.774 guardias municipales -un 67 % más que el año pasado- trabajaran en conjunto con las autoridades policiales en toda la ciudad y 3.379 trabajadores del “ejército naranja” se encargarán de limpiar sus calles.

La vigilancia se apoyará con 596 cámaras que ayudarán a las autoridades a monitorear la playa de Copacabana y sus alrededores, así como otros sitios de la ciudad que también tendrán espectáculos y celebraciones para recibir el Año Nuevo.

La playa de Copacabana también estará reforzada con cuatro puestos médicos y 40 ambulancias, aparte de 800 baños, 20 torres de comunicación y áreas reservadas para la prensa.

Las vías aledañas a Copacabana estarán cerradas para vehículos públicos y particulares por lo que la llegada al lugar solo podrá hacerse a pie o en metro.

Para ello, la alcaldía también tiene previsto un esquema que permitirá a los asistentes llegar a diferentes horas a la playa para evitar aglutinamientos.

El espectáculo comenzará a las 19.00 hora local (21.00 GMT) y se alargará hasta la madrugada. EFE

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