El mundo de la cultura homenajeó hoy en Asunción a Olga Blinder (1921-2008), pintora y docente que se convirtió en un referente para los jóvenes creadores durante la dictadura de Alfredo Stroessner (1954-1989), a quienes abrió el camino en un momento crítico para la producción artística.


Su obra y sus enseñanzas están recogidas en un libro presentado hoy en el Centro Cultural El Cabildo que contiene reproducciones de sus cuadros y una selección de textos de intelectuales como Ramiro Domínguez, Josefina Pla, Livio Abramo, Joao Rossi, Ticio Escobar, Fabiola Adam o Jesús Ruiz Nestosa.

Blinder comenzó a exponer su obra en los años 50, cuando sus lienzos se caracterizaban por un estilo expresionista, que en las siguientes décadas fue evolucionando hasta alcanzar el arte abstracto.

El compromiso político y la denuncia social de sus cuadros también se reflejaron en su forma de impartir las clases, que los artistas, por aquella época jóvenes de 17 y 18 años, recuerdan como extremadamente exigentes.

“Olga abrió muchas puertas, nos mostraba el camino que es lo más importante en la docencia”, explicó en la exposición del libro el fotógrafo Luis Vera, quien fue acogido por de joven por la profesora, a pesar de no tener dinero suficiente para cubrir los gastos de las clases.

Blinder fundó en 1957, junto a otros artistas, la Escolinha de Arte, de la que fue expulsada por el Gobierno de Stroessner, y en 1976 creó el Taller de Expresión Infantil, dos de los centros culturales donde emergieron algunos de los creadores que hoy la recordaron con visible emoción.

Para el poeta y sociólogo Víctor Jacinto Flecha, la figura de Blinder no solo fue importante en la docencia, sino que también se convirtió en una “bisagra” entre los artistas paraguayos que residían en el país y los que habían emigrado a otros lugares de Sudamérica durante la dictadura.

“Olga ofreció una renovación permanente en un momento en el que estábamos tan abandonados. Ella traía noticias del exterior”, señaló Flecha, quien conoció a la artista plástica cuando era adolescente.

La pintora también fue una de las responsables de la creación del grupo Arte Nuevo en 1954, un colectivo de artistas que comenzó a trabajar conjuntamente en el mismo año que se inició la dictadura.

“Se ha formado un arco hermenéutico entre la figura de Olga y del Paraguay de hoy, donde todavía nos falta conseguir nuestros derechos culturales”, reivindicó una de las coordinadoras del libro, Ana Martini.

Para Martini, la obra de Blinder contiene multitud de referencias sobre los “principios de derechos”, así como una “mirada de género”, conseguida como resultado de una larga carrera que estuvo fundamentada en una “estructura de conocimiento”.

A pesar de que la pintora jamás llegó a trabajar con cámaras de vídeo, para Martini existe una influencia directa entre las obras del final de su trayectoria y las producciones audiovisuales que se realizan en la actualidad en el país sudamericano.

Algunas de sus enseñanzas están plasmadas en la amplia colección de libros que fue publicando a lo largo de su vida como “Arte actual en Paraguay (1900-1995)”,”En la frontera de una nuevo arte guaraní (1987-1988)” o “La educación paraguaya (1945-1991)”.

Además, recibió varios premios como reconocimiento a su trayectoria en el mundo del arte y de la docencia, como el galardón Afiches sobre los Derechos Humanos que le otorgó Naciones Unidas en 1992.

“Fue una mente brillante que ha aportado para la construcción cultural de este país”, añadió la directora general de El Cabildo, Margarita Morselli, quien también recuerda las enseñanzas de la maestra cuando era apenas una adolescente. EFE

Compartí: