El diputado Carlos Rejala, como representante del sector de la juventud en el Parlamento, objetó la figura del Servicio Militar Obligatorio (SMO) y se manifestó en contra de toda medida coercitiva en contra de los jóvenes.


“El servicio militar es obligatorio y está en la Constitución, además está legislado, así como también la objeción de conciencia, pero creo que en nuestro contexto está desfasado. Más que servicio militar, los jóvenes necesitan empleo y educación digna, con incentivos y motivación para emprender y desarrollarse en el país, de esta forma va a contribuir de mejor forma y servir al país”, manifestó.

El legislador aseguró que el SMO no saca a los jóvenes de la ignorancia ni de la pobreza, sino “las oportunidades de trabajo y de educación”.

Además, cuestionó la forma en que se está llevando adelante la comunicación de este tema por lo que genera un rechazo.

“Las aclaraciones que hacen desde el Ejecutivo no son claras, por eso produce rechazo en los jóvenes. En todo caso que incentiven, que muestren lo bueno, pero no le vayan pues a atacar de entrada con multas, con penas. Eso pues genera rechazo y una psicosis. ¿Eso quieren desde el gobierno?”, dijo.

Agregó que es un desacierto como se está llevando este tema porque “la política para jóvenes se hace con los jóvenes, no se hace sin los jóvenes. No podemos hablar de un ´Paraguay de la gente’ si no estamos en contacto con la gente, en este caso, con los jóvenes”, indicó.

Tramitar objeción será un suplicio y propondrá derogar reglamentación

El diputado señaló que el proceso de documentación para inscribirse como objetor, la prestación del servicio sustitutivo o pago de multa, que rige desde enero del próximo año, será un suplicio para los jóvenes.

Dijo estar de acuerdo con la propuesta que busca derogar una parte de la ley 569/75, en el capítulo 5, que hace referencia a la multa por no cumplir el Servicio Militar Obligatorio (SMO) o los servicios civiles y adelantó que propondrá derogar la reglamentación de la Ley de Objeción de Conciencia.

“Por donde se lo mire es complicado para el joven, desde documentarse, esperar dónde le va tocar el servicio sustitutivo, las horas de voluntariado a cumplir, pagar una multa o declararse insolvente. Ser objetor y todo lo que se le viene encima desde enero será un suplicio para los jóvenes. Estoy de acuerdo con la modificación de la ley del SMO y voy a plantear derogar la reglamentación de la Objeción de Conciencia, debemos analizar la reglamentación en un contexto socio político actual sin tocar los bolsillos ni perseguir a los jóvenes”, opinó.

Compartí: