Ataviados con luminosos trajes de colores y al son de los tambores, la comunidad de descendientes africanos en Paraguay abrió hoy el Festival de Kamba Kua, un espectáculo de música y danza en honor de "San Baltasar" que pretende visibilizar a este colectivo y romper los tabúes sobre su cultura.


El evento fue presentado oficialmente en la sede de la Secretaria Nacional de Turismo, en Asunción, para concluir el próximo 20 de enero, después de un intenso programa de actividades en las que se revivirán los ritos religiosos y profanos de los afrodescendientes

El clímax del festival se dará en la ciudad de Fernando de la Mora, en el Gran Asunción, el próximo sábado y bajo el auspicio del patrón “San Baltazar”, el integrante negro de los Tres Reyes Magos

La coordinadora del festival, Lourdes Díaz, explicó a Efe que el encuentro es una forma de “romper los tabúes” sobre esa cultura, así como de aumentar el “sentido de pertenencia” que poseen los integrantes más jóvenes de la comunidad de afrodescendientes.

“¿Por qué ustedes tocan el tambor? Yo no sabía que había negros en Paraguay: Es algo que siempre estoy escuchando”, recalcó Díaz, quien forma parte de la sexta generación de Kamba Cua, uno de los tres colectivos de descendientes africanos repartidos por Paraguay.

Su origen se remonta al año 1820, cuando el militar uruguayo José Gervasio Artigas se exilió en Paraguay junto a 400 lanceros negros, a los que les impidió relacionarse con el resto de los habitantes.

“Tener prohibido salir era bueno y a la vez malo. A través de eso, se han mantenido las danzas y tradiciones hasta ahora, pero no se pudieron abrir a otras comunidades y mejorar su calidad de vida”, señaló Díaz.

De hecho, una de las principales reivindicaciones de la comunidad Kamba Kua consiste en que el Estado paraguayo ponga en marcha una institución pública que realice políticas sociales destinadas a los afroparaguayos, uno de los colectivos con peores índices de escolarización del país.

De acuerdo a los datos ofrecidos Díaz, en la actualidad hay una veintena de jóvenes de su comunidad estudiando en la universidad, una cifra superior a años anteriores, pero baja en un colectivo que agrupa a más de 300 familias.

Algunas de esas propuestas están plasmadas en un anteproyecto de ley que las comunidades afroparaguayas llevan más de un año debatiendo con el Gobierno y cuyos pilares se asientan en “el reconocimiento, el desarrollo y la Justicia”.

La norma responde a las indicaciones de organismos como el Comité de Naciones Unidas para la Eliminación de la Discriminación Racial que instó en 2016 a Paraguay a adoptar medidas contra la discriminación “sistemática” a la que estaban sometidos los pueblos indígenas y los afroparaguayos.

Todas estas reivindicaciones estarán presentes en el gran evento de danza del festival que se producirá el próximo sábado en Fernando de la Mora.

En la celebración participarán más de 70 niños y adolescentes de entre 2 y 14 años de edad, que bailarán en grupo y tocarán el tambor en honor a sus antepasados.

“Es muy importante porque solamente así mantenemos la cultura. Lo bueno es que hay niños y jóvenes a los que les podemos dejar un legado sobre lo que son nuestras raíces”, defendió el presidente del Grupo Tradicional San Baltasar, Adolfo Bogarín.

Bogarín lleva más de una década dirigiendo este grupo de música y danza, que recupera los seis tipos de bailes tradicionales africanos que sus antepasados trajeron hasta Paraguay.

“Las danzas que hacemos son ofrendas a nuestro santo patrono de San Baltasar, son ritos y tienen un significado”, señaló el presidente del grupo.

Entre los bailes que realizan se encuentra el “Kuarahy”, una danza que venera al Dios del Sol, o el “Pitiki Pitiki” un movimiento que sirve para hacer un llamamiento a la inclusión.

Al evento se sumarán distintos grupos nacionales como el Elenco de Danza de la República de la Chipa, el trío Sapukai Chamamecero, Los Basaldúa, Roscer Diaz, Herencia, Karai Tereré o el dúo humorístico Ka’i ha Pakú. EFE

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